lunes, 17 de noviembre de 2014

EL MATRIMONIO ARNOLFINI

El retrato del matrimonio Giovanni Arnolfini y su esposa Giovanna Cenami, fechado en 1434, es probablemente el cuadro más conocido del pintor flamenco Jan van Eyck y también uno de los más populares de la pintura universal. No sólo es una obra maestra en sí misma, sino que además es protagonista de un azaroso viaje hasta llegar a su última ubicación, la National Gallery de Londres. El cuadro es toda una declaración de intenciones respecto a lo que quiere representar, culminado con detalles simbólicos que ilustran lo que el pintor quiere contar.
Lo que llama poderosamente la atención es que se especula, con razonamientos más que evidentes, de que se trata de una ceremonia matrimonial. De ser así, nos percataremos de dos detalles sumamente curiosos que ponen en solfa tal situación. El primero de ellos es conferir a tal acto un carácter tan privado como el de una alcoba, lejos de los habituales templos sagrados, de la pompa y el boato. Podría ser una boda secreta, una ceremonia que no quiere trascender. En ese sentido es curioso observar la pose del marido, cuando sostiene la mano de la mujer con su mano izquierda, un gesto que indica que estamos ante una unión morganática, esto es, el matrimonio entre personas de distinto rango social. Un hecho sorprendente, porque tanto Arnolfini como Giovanna Cenami eran de clase alta, un comerciante que había desempeñado cargos importantes en la corte de Felipe el Bueno y una mujer de origen acaudalado. Se especula que quizás el hombre del retrato fuera el hermano de Arnolfini, Michele y su particular ceremonia con una desconocida. Desconocida, por otra parte, que parece embarazada, algo insólito en una boda de tales características con dos personajes pertenecientes a una clase superior. Se argumenta que en realidad es sólo una pose, que la mujer adelanta su vientre o que el pliegue del traje le da la apariencia de estar encinta.
Además, se sabe que el matrimonio Arnolfini no tuvo descendencia, a pesar de la simbología sobre la fertilidad que el cuadro destaca en algunos de sus detalles. El color del vestido de ella o la figurita de Santa Margarita, que descansa sobre el cabecero de la cama, a la que se solía invocar en los partos. Todo el conjunto forma una especie de conjuro para favorecer la fertilidad, aunque también existe un mal presagio, tal y como se puede observar en la pequeña gárgola que descansa al fondo y que, por un efecto óptico, parece reposar sobre las manos de los contrayentes. Hay quien habla de exorcismo, un aspecto algo exagerado, si bien debemos tener en cuenta todas la intenciones que, el autor de la obra, nos presenta en cada rincón de tan célebre tabla flamenca. Hay también simbologías con doble interpretación. Las naranjas, que aparecen junto a la ventana, puede indicar poder económico, pues no todo el mundo podía tener a su disposición un producto tan peculiar por aquellos lares, pero también tienen un significado religioso, al estar relacionado con la fruta prohibida del jardín del Edén (no todos piensan que fuera la manzana) y sus consecuencias relacionadas con la lujuria, apoyada en este caso por el rojo intenso de la cama. A esa simbología sobre la fe cristina, habría que incluir la decoración del espejo situado al fondo de la habitación, que ilustra la pasión de Cristo en distintos momentos, amén de que en el mismo se puede observar a dos testigos del evento, uno de ellos el propio pintor, anticipándose al recurso que después emplearía Velázquez en "Las Meninas".
Volviendo al asunto de la identidad de los protagonistas, parece claro que nadie apostaría en serio sobre quienes son en realidad. De hecho, en los archivos, existe una unión marital con el apellido Arnolfini, que se celebró años después de la elaboración del cuadro e incluso después de la muerte de Jan van Eyck, aunque tal apellido era muy corriente y quizás no se pueda ubicar en el tiempo de la obra en cuestión. Algunos apuntan, en una teoría poco convincente, que el personaje masculino, una especie de adivinador, lee la mano de ella, anticipándole su estado de buena esperanza. Sea como sea, el catalogo de  la National Gallery de Londres se limita a identificarlo con un escueto "Arnolfini Portrait", sin aludir a su condición de matrimonio. De hecho, se puede pensar que, tan famosa escena, fue ideada por la mente de su autor, sin modelos concretos, en una habitación a modo de escenario y en donde quiso plasmar toda una suerte de símbolos sobre el matrimonio y la fecundidad.
La historia del cuadro y de cómo acabó en Londres es también fascinante y está cargada de incidentes, alguno de ellos muy peculiar. Ochenta años después de su realización, en el año 1516, la obra se encuentra en poder de Don Diego de Guevara, un caballero español que residía en Holanda, quien se lo regaló a Margarita de Austria, regente por aquellos años de los Países Bajos, dejándolo en herencia a sus sobrina, María de Hungría, que se traslada a España en 1556 y pasando a formar parte de la colección de Felipe II en el Real Alcázar de Madrid, lugar donde permaneció hasta el incendio de 1794, pasando entonces al nuevo Palacio Real.
En la guerra de la independencia, las huestes de José Bonaparte saquean todas las obras pictóricas que se puedan trasladar con facilidad, entre las que se encontraba "El matrimonio Arnolfini", pero las tropas del Duque de Wellington les pillan con las manos en la masa y confiscan el arte incautado por los franceses. El militar inglés, de forma honesta, quiere reponer las obras de arte a Fernando VII, que, haciendo gala una vez más de su arrolladora personalidad y competencia, les hace ascos y se los regala al Duque como pago por sus servicios. No obstante, el cuadro no aparece en sus colecciones privadas y dos años más tarde lo descubrimos en Londres, en la casa del coronel James Hay, que había combatido en España a las tropas napoleónicas y que justifica, la posesión del mismo, argumentando que la había comprado al propietario de una casa en Bruselas en donde se reponía de las heridas sufridas en la batalla de Waterloo. Tan extraña explicación es poco convincente y, el hecho de haber estado en España, probablemente a las órdenes del Duque de Wellington, sugiere otro proceder quizás más turbio. Siguiendo con la tónica habitual de las vivencias de la pintura de Van Eyck, el coronel Hay se la regala a Jorge IV, que la expone durante dos años en Carlton House y termina por devolvérsela  a Hay, a quien parece que el cuadro le quema en sus manos, a saber por qué, y se la ofrece a un amigo que la deja en depósito, se supone que unos trece años, hasta que en 1842 la National Gallery de Londres la adquiere por un valor de 730 libras esterlinas.
Una obra de arte singular, tanto por ser una pintura magnífica envuelta en cierto enigma, plagada de simbolismos y por su trayectoria, un viaje por la historia entre palacios y contiendas bélicas.




miércoles, 5 de noviembre de 2014

UN CHISTE SOBRE LA CORRUPCIÓN

Yo no se contar chistes, como diría cierto popular humorista, lo mío son casos verídicos. No tengo el talento para insuflarles la gracia que necesitan y tampoco soy capaz de recordar la mayoría de ellos. Sin embargo, me viene uno a la memoria que aún no se ha borrado del disco duro de mi cabeza, y que viene como anillo al dedo para estos agitados días que vivimos. No es espectacularmente hilarante, pero no puedo negar que tienen algo de simbólico.

Un recién llegado a la política española estrena un cargo en un ministerio. Sus superiores le aconsejan que viaje al extranjero para adquirir experiencias e intercambiar ideas. En su primer viaje conoce a un político de otro país. Entablan cierta amistad y le invita a su casa a cenar. Le enseña su hogar, un adosado con dos plantas, jardín, piscina y Mercedes aparcado en el amplio sótano. Le sirve una cena cara y mientras fuman un descomunal habano, nuestro político español le pregunta:

-¿Cómo vives tan bien, de dónde sacas para costearte todo esto?
El extranjero le pasa el brazo por encima del hombro y le señala por la ventana
-¿Ves aquella autopista?
-Sí, claro
-Pues de ahí, querido amigo, de ahí. 

Pasan los meses y el político de fuera de nuestras fronteras le devuelve la visita a nuestro paisano. Éste, como no podía ser de otra manera, y como respuestas a la hospitalidad que recibió, le invita a cenar a su casa. Le enseña su hogar, un chalé, con jardines y fuentes, piscina climatizada, grifería de oro y cuadros de Picasso en los servicios, zoo y varios coches de alta gama en su extenso parking. Le sirve una copiosa cena servida por un catering con una estrella Michelín y, mientas se fuman un descomunal habano, el político extranjero le pregunta:

¿Cómo te permites estos lujos, de dónde sacas para costearte todo esto?
El español le pasa el brazo por encima del hombre y la señala por la ventana
-¿Ves aquella autopista?
-No, no veo nada, no hay ninguna autopista
-Pues de ahí, querido amigo, de ahí. 



miércoles, 29 de octubre de 2014

LUGARES PARA VISITAR EL DÍA DE DIFUNTOS

Se acercan días muy señalados y todos giran en torno a la muerte y al carácter lúgubre del ser humano. Halloween, el Día de todos los santos y la Noche de difuntos se celebran respectivamente el 31 de octubre, el 1 y el 2 de noviembre, y anuncian definitivamente el advenimiento del invierno, la estación en la que la naturaleza se adormece, como formando parte del carrusel de muerte y resurrección al que el ser humano le confiere toda su trascendencia. En estos días se sucederán algunos ritos, que se mezclaran entre las máscaras y calabazas inquietantes de costumbres foráneas y las más propias, las visitas a los cementerios, la peregrinación hacia las tumbas, entre crisantemos y oraciones. Algunos parques temáticos ofrecen sus espectáculos artificiales, pero no hay nada más auténtico que emprender viaje a ciertos lugares, siniestros para unos y remanso de paz para otros, pero siempre con la pertinaz imagen de la muerte, como si su sempiterna representación nos hiciera más familiar su presencia, su obsesión por una cita ineludible.

CEMENTERIO DE HIGHGATE: Situado al norte de Londres, fue uno de los llamados "Siete magníficos", que correspondían al número exacto de nuevos campos santos, creados con la finalidad de dar solución a los situados cerca de las iglesias, cuya saturación era más que notable. Diseñado por el arquitecto Stephen Geary, quien le otorgó un estilo neogótico victoriano, fue inaugurado en 1839, gozando de gran popularidad hasta que a finales de la Segunda Guerra Mundial inició su periodo de abandono y decadencia. En los años 70 su estado era ruinoso, lo que obligó a la creación  de un grupo llamado Sociedad de amigos del cementerio de Highgate, que desde mediados de los 80 se dedica a su conservación, siendo un lugar de interés cultural de primer orden. Aunque durante algún tiempo se extendió la leyenda de que un vampiro frecuentaba el lugar, lo que en realidad podemos contemplar son las tumbas de algunas celebridades, como Karl Marx o George Eliot.

CRITA DE NAMUR: Surgida como respuesta al problema de espacio, fue construida a finales del siglo XIX en  la capital de la región belga de Valonia (Bélgica). Se pretendía imitar el estilo de los cementerios españoles y portugueses, su edificios de nichos mortuorios, pero construyéndolos hacia abajo. Sin embargo, no contaron con el clima, más lluvioso y frio lo que provocó filtraciones de agua y el consecuente deterioro de la cripta. El musgo y los hongos campas a sus anchas en un lugar que se ha transformado, por obra y gracia de la naturaleza, en un escenario inquietante, digno de la más truculenta película de terror. 

CAPILLA DE HUESOS DE ÉVORA:  Junto a la iglesia de San Francisco, junto a un monasterio, se encuentra una singular muestra de la futilidad de la vida. Se trata de una capilla construida con los restos de aproximadamente 5.000 exhumados, pertenecientes a los cementerios de los alrededores y que sirvieron como parte de la decoración. Cráneos y huesos sirven de argamasa de tan macabra construcción, a lo que hay que añadir también dos momias, un adulto y un niño, que cuelgan de forma tétrica de sus paredes. En realidad se trata de una representación del carácter franciscano, de su sentido de la vida como tránsito y de lo que queda de nosotros tras el paso de la muerte. 
 
CATACUMBAS DE LOS MONJES DE PALERMO: En 1599, los monjes capuchinos del monasterio de la ciudad del sur de Italia, decidieron enterrar a uno de sus miembros, Silvestro de Gubbio, a quien se le consideraba un hombre santo. Tal fue el grado de conservación de sus restos, gracias a las condiciones climáticas de las catacumbas, que a partir de aquellos momentos fue considerado por muchos como el lugar idóneo para el descanso eterno.
Una vez que los cuerpos quedaban deshidratados y tratados convenientemente con sustancias químicas, se le ponían las ropas con las que pasar a la posteridad. El éxito de los monjes de Palermo en sus embalsamamientos les hicieron albergar a todo tipo de difuntos, organizados en diversas secciones, tales como sacerdotes, niños, monjes, vírgenes, profesionales y otras categorías hasta alcanzar un numero aproximado de 8.000 momias. Destaca por su excelente conservación una niña de 2 años, Rosalía Lombardo, fallecida en 1920 y cuyo embalsamador, el doctor Solafia, se llevó a la tumba el secreto de su fórmula.  Entre los años 1866 y 1897 el ayuntamiento de Palermo se hizo con el control de las catacumbas, motivado por la expulsión de los monjes. El deterioro de las momias llegó a ser tan preocupante, que fue indispensable el regreso de la orden de los capuchinos, procediendo a la restauración de los numerosos daños provocados por la falta de cuidados de las autoridades civiles. 

CATACUMBAS DE PARIS: En las misteriosas noches de París, en la última década de 1870, un hecho insólito turbaba la paz de los más aprensivos. Unos carruajes siniestros portaban millones de huesos, exhumados de los cementerios cercanos, con dirección a unas minas subterráneas de la época romana. Un total de 6 millones de parisinos fueron trasladados del que se suponía era su descanso eterno a las conocidas "Les carrières de París". La decisión fue tomada por el entonces Teniente General de la Policía y el Inspector General de Minas y, como siempre,  motivada por un exceso de restos humanos de los cementerios, además de evitar enfermedades en el distrito de Les Halles por la manipulación inapropiada de cadáveres. Al principio fueron amontonados sin más, con una más que evidente falta de respeto. Algo que fue corregido por el Inspector de Minas, quien ordenó un mayor cuidado en la colocación de los restos humanos, construyendo con cráneos y huesos muros, situando placas identificativas y algún que otro altar para la oración. Sirvió de inspiración no sólo a Victor Hugo y sus "Miserables", sino también al séptimo arte e incluso a la industria del vídeo juego, amén de ser el lugar elegido para el asesinato de un grupo de monárquicos por parte del movimiento insurreccional bautizado como la Comuna de París. En la segunda guerra mundial, las catacumbas fueron utilizadas tanto por la resistencia francesa como por los alemanes, aunque me imagino que no al mismo tiempo.

CEMENTERIO DE VAMPIROS DE CELAKOVICE: Entre la espesa bruma de la leyenda se encuentra un campo santo situado en el centro de la República Checa. Se dice que es el lugar en donde se han encontrado más restos humanos, alrededor de catorce tumbas, con signos evidentes de haber sufrido algún ritual anti vampírico en la más tradicional línea de algún Van Helsing ocasional. Algunos arqueólogos, que han investigado sobre el terreno, afirman haber encontrado esqueletos con una estaca clavada en donde se encontraba el corazón, con clavos de hierro hundidos en sus cráneos e incluso cuchillos introducidos violentamente en sus bocas. Un proceder destinado a evitar la resurrección de posibles vampiros. En otros casos, se les enterraba boca abajo para evitar que los "no muertos" excavaran en dirección a la superficie. No obstante, este fenómeno no era exclusivo del cementerio de Celakovice, ya que tales supersticiones eran habituales en el centro y este de Europa, sobre todo en pleno siglo XVIII, en el que se rumorea que algunos funcionarios eran destinados a tan macabros rituales.

PANTEÓN INGLÉS DE REAL DEL MONTE:  Situado en el municipio del estado de Hidalgo, en el centro de México, es conocido por sus minas de plata explotadas por los ingleses tras fundar la Compañía de Caballeros Aventureros de las Minas de Pachuca y Real del Monte. El conocido como Panteón Inglés está ubicado en el barrio inglés, en un terrero donado por un funcionario de las compañías mineras británicas, Thomas Straffon. Cuenta con 755 tumbas y todas, lógicamente, orientadas hacia Inglaterra. Todas menos una, la de Richard Bell, un payaso que había fracasado en tierras inglesas y obtenido el éxito en México. Resentido por el trato de sus compatriotas, ordenó que su tumba no estuviera alineada con el resto.


martes, 21 de octubre de 2014

LA CAJA DE PANDORA: ESPECIAL GUERRA

Este mes nos llega un nuevo número de la revista digital "La caja de Pandora" perpetrado, como siempre, de forma magistral por José Ángel de Dios. En esta ocasión se nos plantea un viaje por el tremendo e impactante mundo de la guerra. Entre otros articulistas de gran talento, he tenido el placer de colaborar con un artículo titulado "Rambo no estuvo a las órdenes de Patton", un repaso por algunos personajes del cine bélico. Espero que sea de su agrado. Les dejo el oportuno enlace, por si se animan a darle un repaso a tan buen trabajo editorial, y algunas citas célebres de películas de guerra.

https://www.dropbox.com/s/lef6bw0k1h3mqs9/LA%20CAJA%20PANDORA%20GUERRA.pdf?dl=0



"Eso que usted llama infierno, él lo llama hogar"

"Ahora nuestro ejercito es un equipo... vive come... duerme y lucha como un equipo... todo eso de la individualidad es solo basura... los que escribieron esa majadería sobre el individualismo para el Saturday Evening Post... no conocen de una verdadera batalla más de lo que saben de fornicación"

"Cuando pienso en lo que pasó allí, creo que no luchábamos contra el enemigo. Luchábamos contra nosotros mismos. El enemigo estaba dentro de nosotros. Ahora la guerra ha terminado para mí pero siempre formará parte de mi vida"

“Si alguno de vosotros, nenas, sale de esta isla, si sobrevivís al entrenamiento, seréis como armas, ministros de la muerte, siempre en busca de la guerra. Pero hasta ese día sois una cagada. Lo más bajo y despreciable de la Tierra; ni siquiera algo que se parezca a un ser humano. Solo sois una cuadrilla de desgraciados, una panda de mierdas...” 

"Cuéntame la historia de un simple soldado y yo os contaré la historia de todas las guerras" 

 "Señor, el ejército regular me recordaba mi trabajo en la vida civil. No esperan que uno piense"

 "-Eh Oddball, tienes oportunidad de ser un héroe, ¡no seas gallina!
-¿Qué crees que es un héroe?, ¡Un bocadillo de carne picada!"

"Caballeros del jurado, hay ocasiones en que me siento avergonzado de pertenecer a la raza humana y ésta es una de ellas"