miércoles, 8 de abril de 2015

EL JUICIO FINAL DE HANS MEMLING

Alrededor de 1471 un rico comerciante  de la ciudad de Brujas, Angelo di Jacobo Tani, encargó al pintor flamenco Hans Memling un óleo muy particular, nada más y nada menos que la representación del apocalipsis, del juicio final del que hablaban los evangelios. Tan piadosa petición no estaba exenta de ciertas malas intenciones, pues sirvió no sólo como una muestra artística, sino además como vehículo de venganza y favores del peculiar comerciante. Esta singular obra pertenece al gótico flamenco, una corriente artística surgida de forma paralela al Renacimiento italiano, que utiliza la pintura al óleo como una forma vanguardista de expresión.

En la parte superior domina la escena Cristo, sentado sobre un arco iris y cuyos pies reposan sobre una dorada bola del mundo, símbolo inequívoco de su poder celestial sobre lo terrenal. Es, no obstante, curioso que se nos muestre el arco iris en una obra que representa cierto caos, el fin del mundo como un acto de redención y culpa, cuando simbolizó en el Antiguo Testamento la promesa de Dios, tras el Diluvio universal, de que no volvería a destruir la Tierra. Cristo aparece adornado con un ramo de lirios que simboliza la misericordia y la espada en llamas de la justicia implacable, un difícil equilibrio para un momento crucial. Alrededor podemos ver a los doce apóstoles, la Virgen María y Juan el Bautista. Para dar fe de que se trata del auténtico Mesías, unos ángeles portan toda una suerte de objetos ligados a la pasión y crucifixión, la cruz, la corona de espinas, la columna donde fue azotado, incluso el martillo y los clavos.

Mas abajo podemos contemplar al arcángel san Miguel en su labor de pesar las almas de los resucitados de sus tumbas y discernir quien va al paraíso y quien al infierno. El personaje de la izquierda ha sido declarado puro y accederá a una vida inmortal plena, mientas el de la derecha maldice su suerte al haber sido condenado a las llamas del averno. Y aquí es donde encontramos las intenciones del mecenas que encargó el cuadro, Jacobo Tani, pues ese hombre declarado culpable, y que se lamenta de su destino, tiene la apariencia y rostro de Tomasso Portinari, su enemigo más directo que le disputaba el puesto de director del Banco Medici en la ciudad de Brujas. De la misma manera podemos ver que, algunos de los que son conducidos al cielo, tienen el rostro de los amigos del comerciante. La figura central se utiliza como eje que divide el paisaje. El de la izquierda se nos presenta dominado por tonos verdes que representan la vida, mientras su opuesto se nos ofrece baldío y estéril. Como podemos observar sin demasiado dificultad, las figuras religiosas son de mayor tamaño que los mortales que son juzgados, circunstancia capital para diferenciar lo divino de lo mundano.
Hay que realizar un inciso sobre la labor que realiza el arcángel san Miguel, que no es ni mucho menos original, sino que se basa en creencias más remotas. En el antiguo Egipto era Anubis quien se encargaba de pesar el corazón de los difuntos en el inframundo y decidía, según la balanza, si el finado alcanzaba la vida eterna o, por el contrario, su corazón era devorado por Ammit, una deidad con cabeza de cocodrilo, cuerpo de león e hipopótamo. Pero, volviendo a la imagen superior del óleo de Memling y aparcando el fascinante mundo egipcio y sus rituales, hay otras escenas que llaman particularmente la atención. Las figuras demoníacas parecen querer llevarse por delante a todo ser humano despertado de su sueño eterno por las trompetas de los ángeles, justos y pecadores, hasta tal punto que podemos observar una disputa entre un ángel y un demonio (a la izquierda de san Miguel) por la posesión de un pobre hombre que es zarandeado hacia un lado y otro, suplicando, supongo, que la criatura oscura no gane la contienda.
En la parte de la izquierda del tríptico podemos contemplar como los justos tiene su recompensa. Son recibidos por San Pedro e inician un ascenso místico a través de una escalera de cristal suspendida en el aire. Escalera que ya era referida por Jacob en el Génesis y que representa de forma lógica el ascenso a los cielos, de ahí su apariencia etérea, cristalina y liviana, símbolo de pureza y transparencia. Los elegidos para la vida eterna son vestidos por un grupo de ángeles, una forma de reponer la dignidad, mientras otros, situados en la parte superior, tocan música, aportando mayor énfasis al momento de la entrada a las puertas del cielo, un estilo arquitectónico según los cánones de la época. Contrasta con la imagen de la derecha, un caos absoluto, dominado por demonios que arrastran a las llamas del infierno a los condenados, cuyos rostros y resistencia rebelan su postura ante lo inevitable.
Una vez terminado el cuadro, fue mandado por barco rumbo a Italia, pero nunca llegó a su destino. Cerca de las costas inglesas sufrió el acoso de un buque de guerra polaco que pertenecía a la Liga Hanseática. Esta organización era una especie de federación comercial, formada por algunas ciudades del norte de Alemania, Países Bajos, Suecia, Polonia y Rusia. En un principio su objetivo era la protección de las rutas comerciales, pero parece que no despreciaban algunos métodos más propios de los filibusteros que otra cosa. Algunas fuentes hablan de un robo posterior por parte de las tropas napoleónicas, que depositaron el cuadro en el Louvre, de otro ejecutado por el ejército alemán en su ocupación de París, incluso un supuesto periplo hacia el Hermitage de San Petersburgo. Pero lo que parece más que probado fue el asalto por parte de la Liga Hanseática, que depositó el tríptico en la ciudad polaca de Gdansk, donde permanece hasta nuestros días, eso  a pesar de las reclamaciones por parte de los Médicis de Florencia que jamás llegaron a buen puerto. 




20 comentarios:

  1. Soy fan del ángel que carga con la columna. A los otros les tocaron los clavos, la corona, pero él cogió toda una columna (en miniatura, eso sí).

    El cuadro es tremendo, cuando veo este tipo de pinturas que representan el infierno de una forma tan horripilante entiendo el poder que ha tenido la iglesia fomentando el miedo y la sumisión del pueblo.

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    1. En efecto, habría que ponerse en el pellejo de un individuo corriente del siglo XV contemplando este tipo de ilustraciones para entender como se inocula el miedo.

      Saludos

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  2. Excelente entrada, Pepe, con muchísima información que yo, en lo particular, desconocía por completo.
    ¡Gracias!

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    1. Gracias amigo Juan, me alegro haber cumplido con esa faceta de informar y difundir.

      Saludos

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  3. Realmente interesante la entrada y todo el análisis de la obra, gracias por la información, porque adoro el arte, y sobre todo la pintura.

    Besooss!!

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    1. Me sucede lo mismo, me fascina la pintura, sobre todo la que tiene una historia que contar.

      Saludos Rocío

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  4. Una imagen vale más que mil palabras, y cuando son tres... pues echa cuentas. Fascinante representación de los infiernos. No había lsd por aquellas fechas, aunque no dudo de que alguna seta causaba estragos jajajaja.
    Gracias por esa información tan detallada.

    Saludos

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    1. Si, jeje, algo habría por aquellos tiempos, aunque nunca nada mejor que la imaginación condicionada por la cultura de la época.

      Un abrazo

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  5. Maravillosa información la que nos aportas sobre esta gran obra de arte.

    Muchas gracias.

    Un abrazo.

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    1. Gracias a usted por dedicarle unos minutos a la Guarida.

      Saludos

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  6. Muy interesante, lo mejor es la anécdota del hombre culpable que se lamenta de su destino con el rostro de Tomasso Portinari, su enemigo, menuda bromita.
    Saludos

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    1. Si, y me imagino al comerciante que paga la obra sugiriéndole al artísta semejante idea.

      Un abrazo

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  7. Saludos Don Cahiers,
    Me fascino tu relato de lo que se aprecia en la pintura de Memling, es un Pintor que se destaca por su realismo en las pinturas, algo que me fascino es la verdadera descripción Bíblica , relativo al Fin del tiempo o apocalipsis, es fascinante cada detalle de la pintura puedes interpretar un sin fin de relatos a lo que el trato de representar, cada detalle es algo que se interpreta con facilidad y realismo.
    Gracias por compartir esto, es Algo muy reflectivo para estas fechas y esta épocas donde el mundo se consume en cosas mundanas y malas, ya ves lo que pasa en Siria , con este grupo que se denomina ISIS, es algo inaudito lo que hacen con las personas, no se si ya sabes , pero la forma de castigar a las personas son inmundas y crueles.
    Saludos y gracias por compartir…
    Cuídate un abrazo Amigo.

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    1. Gracias Hugo, siempre me ha fascinado la pintura que tiene algo que contarnos, las intenciones del artístas, la historia que gira en torno a la obra en sí misma. Terrible lo que esta pasando en otras partes del mundo, no sólo es una aberración contra el ser humano, sino también contra el patrimonio historico.

      Saludos cordiales

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  8. Pepe gracias y mil gracias por compartir toda esta información relativa a este cuadro,me encanta el arte y la pintura en particular aún más, y la explicación que nos brindas es perfecta .No conocía a este pintor y mira por donde ahora buscaré información sobre su obra.
    La descripción pormenorizada que haces de todo el cuadro nos permite vislumbrar con claridad a todos sus componentes, y eso se agradece mucho.
    Lo dicho Pepe, gracias .
    Besos
    Puri

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    1. Pues muy agradecido Dulcinea, tu comentario son de los que me animan a hablar de vez en cuando del apasionante mundo de la pintura, aunque no soy ni mucho menos un entendido, pero interpretar lo que tenemos delante de nuestros ojos es un reto asumible.

      Un abrazo

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    1. Gracias Carlos, me alegro que le haya gustado.

      Saludos

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  10. Impresionante ese cuadro. Supongo que esas imágenes del infierno serían el equivalente del cine gore actual y además ejercían la misión piadosa de convertirnos en "temerosos de Dios". Recuerdo un dibujo del que estaba muy orgulloso que hice en clase de dibujo representando el Apocal´psis de San Juan con muchas grietas por las que asomaban sádicos demonios, pero claro, a años luz del talento de Memling.
    Saludos!
    Borgo.

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    1. Entonces había poco sentido del humor para representar al infierno. Ahora muchos se presentan voluntarios para acceder a él, a ese que dicen repleto de rockeros y mujeres estupendas.

      Saludos Miquel

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