viernes, 15 de enero de 2010

EN BUSCA DEL OSCAR PERDIDO (TERCERA PARTE)


AÑO 1951: "Un americano en París" ganó el Óscar a la mejor película y George Stevens al mejor director por "Un lugar en el sol", derrotando en ambas categorías a "Un tranvía llamado deseo" y a la mítica "Reina de África" que no estaba nominada al mejor film, aunque evidentemente Humphrey Bogart si ganó la estatuilla al mejor actor principal, derrotando a Marlon Brando que interpretaba el papel protagonista en la película de Elia Kazan. Disputado fue también el premio a la mejor actriz entre Katharine Hepburn por "La Reina de Africa" y la ganadora Vivien Leigh por "Un tranvía llamado deseo". Ambas estuvieron sencillamente magníficas.
AÑO 1950: La 23 edición de los oscar debió de dar premios a casi todos, pues se acumularon tal magnitud de grandes títulos que era materialmente imposible decidirse por uno de ellos. La ganadora fue "Eva al desnudo" como película y como director, Joseph L. Mankiewicz. El oscar al mejor actor recayó en Jose Ferrer por "Cyrano de Bergerac", pero también había nominaciones de peso como la de James Stewart en "El invisible Harvey" o William Holden por "El crepúsculo de los dioses", donde también estaba nominada como mejor actriz Gloria Swanson que realizó un sublime papel como vieja gloria del cine mudo enajenada, pero perdió ante Judy Holliday por un papel algo más tópico en "Nacida ayer". Como actor de reparto el premio fue para George Sanders por el film de Mankiewicz, aunque Sam Jaffe bordó su papel de viejo perdedor en "La jungla de asfalto". Pero además ese año estaban también "Pánico en las calles" de Elia Kazan, "La costilla de Adán" de George Cukor y "El tercer hombre" de Carol Reed, cuya fotografía de Robert Krasker recibió la merecida estatuilla. ¡Menudo año!.
AÑO 1949: El año en que debió ganar el film dirigido por William Wyler "La heredera", pero que, no obstante, el premio a la mejor película fue para "El político" de Robert Rossen y el del mejor director, una vez más , recayó en Joseph L. Mankiewicz por "Carta a tres esposas". No estoy tampoco muy seguro que Broderick Crawford (El político) fuera mejor que Kirk Douglas (El ídolo de barro).
AÑO 1948: En la 21 edición John Huston traía debajo del brazo dos extraordinarias películas: "El tesoro de sierra madre" en la que ganó como mejor director, recibiendo su padre, Walter Huston, el premio al mejor actor de reparto, y "Cayo Largo". Laurence Olivier recibió sendos galardones al mejor actor principal y a la mejor película por "Hamlet".
AÑO 1947: Siempre he tenido una especial predilección por "Cadenas rotas" de David Lean, aunque este año la vencedora fue "La barrera invisible" tanto como película como por su dirección a cargo de Elia Kazan.
AÑO 1946: "Los mejores años de nuestra vida" acaparó 7 estatuillas, entre las que destacan la de mejor película, director William Wyler y actor de reparto, Fredric March, y a quien quiera cuestionarlo le enviaré de inmediato a mis padrinos. No obstante, si alguien quiere alguna réplica es de justos reconocer que ese año también competían "Enrique V", "Qué bello es vivir", "Breve encuentro" y "Forajidos".
AÑO 1945: Billy Wilder obtuvo el oscar al mejor director por "Días sin huella" que recibió también el premio a la mejor película y al mejor actor principal, Ray Milland. Las derrotadas fueron "Levando anclas" de George Sidney, "Las campanas de Santa María" de Leo McCarey, "Alma en suplicio" de Michael Curtiz y "Recuerda" de Hitchcock.
AÑO 1944: Dos obras maestras fueron derrotadas en la 17 edición: "Perdición" de Billy Wilder y "Laura" de Otto Preminger. La ganadora fue una película, en mi opinión inferior a las ya referidas, dirigida por Leo McCarey como era "Siguiendo mi camino". Barbara Stanwyck estaba magnífica por "Perdición" pero le ganó Ingrid Bergman por "Luz que agoniza".
AÑO 1943: ¿Alguien puede discutirle el oscar a la mejor película a "Casablanca"?. No seré yo desde luego, ni tampoco cuestionaré el premio otorgado a Michael Curtiz a la mejor dirección. Otra pregunta ¿se acuerda alguno de ustedes de la interpretación de Paul Lukas en "Alarma en el Rhin"?. Ignoro si se tiene una respuesta fidedigna, pero si estoy seguro de que nadie olvidará el papel de Humphrey Bogart en "Casablanca", aunque el oscar al mejor actor se lo llevara Paul Lukas.
AÑO1942:Probablemente muchos pensaran que "El cuarto mandamiento" de Orson Welles debió de ser la triunfadora de la 15 edición, pero lo cierto es que el triunfador fue William Wyler y su película "La señora Miniver" que acaparó 6 oscar de la academia.
AÑO 1941: "Ciudadano Kane" estaba nominada en nueve apartados pero solo consiguió la estatuilla al mejor guión original. Y, aunque pueda parecer injusto, se enfrentaba a John Ford y a su película "Que verde era mi valle", obteniendo cinco premios, entre ellos mejor film y dirección. Joan Fontaine ganó a la mejor actriz por "Sospecha" de Hitchcock, aunque quizás lo merecían mas Barbara Stanwyck por "Bola de Fuego" o Bette Davis por "La loba".
AÑO 1940: Año complicado por la calidad de sus candidaturas en el que "Rebeca" ganó a la mejor película, John Ford al mejor director por "Las uvas de la ira" y James Stewart al mejor actor principal por "Historias de Filadelfia", derrotando a Henry Fonda por su papel en el film de Ford, a Charles Chaplin como protagonista de "El gran dictador" y a Laurence Olivier por su interpretación en "Rebeca". Ese año William Wyler se fue de vacío a pesar de presentar dos buenas películas como fueron "La carta" y "El forastero".
AÑO 1939: El año en que la mítica "Lo que el viento se llevó" se alzó con 8 premios de la academia, entre ellos a la mejor película y al mejor director Victor Fleming, había también otros títulos de indudable calidad como eran "El mago de Oz", "La diligencia", "Ninotchka", "Cumbres borrascosas" y "Caballero sin espada". Robert Donat nos conmovió en "Adiós Mr. Chips" y ganó el oscar al mejor actor principal ganándole la partida a Clark Gable, James Stewart y Laurence Olivier. Vivien Leigh fue justa ganadora del galardón a la mejor actriz, aunque tuvo que disputarselo a Bette Davis por "Amarga victoria" y a Greta Garbo por "Ninotchka".
AÑO 1938: Con solo dos oscar Frank Capra alcanzó el triunfo con "Vive como quieras" puesto que eran el de mejor película y mejor dirección. Fue el año de la sonrisa de Errol Flynn en "Robin de los bosques", del baile con oscar de Bette Davis en "Jezabel", de la nominación al mejor film de "La gran ilusión" de Jean Renoir y del oscar a Spencer Tracy por su papel en "Forja de hombres".
AÑO 1937: No tengo muy claro que el oscar a la mejor película concedido a "La vida de Emile Zola" fuera la mejor elección, y lo mismo me sucede con el premio al mejor director, Leo McCarey por "La pícara puritana", cuando ese año se presentaron "Capitanes intrépidos" de Victor Flemming, "Callejón sin salida" de William Wyler y "Horizontes perdidos" de Capra. Oscar merecido a Spencer Tracy por su buena interpretación en "Capitanes intrépidos", pero sin embargo, Greta Garbo perdió por su papel en "Margarita Gautier" frente Luise Rainer por "La buena tierra".
AÑO 1936: "El gran Ziegfeld" ganó la estatuilla a la mejor película y Fran Capra al mejor director por "El secreto de vivir". Fue el año de "San Francisco" que con 6 nominaciones no fue capaz de alcanzar ningún premio.
AÑO 1935: El film de Frank Lloyd "Rebelión a bordo" fue premiada con el oscar a la mejor película y John Ford al mejor director por "El delator".
AÑO 1934: La 7 edición de los oscar fue la noche indiscutible de "Sucedió una noche" que fue capaz de ganar como mejor película, director Frank Capra, actor principal Clark Gable, actriz principal Claudette Colbert y mejor guión.
AÑO 1933: El oscar a la mejor película era para "Cabalgata" de Frank Lloyd, también premiado por su dirección. Charles Laughton ganaba la estatuilla al mejor actor por "La vida privada de Enrique VIII" y Katharine Hepburn como mejor actriz por "Gloria de un día".
AÑO 1932: El premio a la mejor película fue para "Gran Hotel" y al mejor director para Frank Borzage por "Bad girl".
AÑO 1931: "Cimarrón" recibió el galardón a la mejor película y Norman Taurog al mejor director por "Las aventuras de Skippy".
AÑO 1930: Lewis Milestone se llevó el premio a la mejor dirección por "Sin novedad en el frente" que resultó también premiada como mejor film.
AÑO 1929: "Broadway melody" ganó como mejor película y Frank Lloyd como mejor director por "Trafalgar".
AÑO 1928: Mejor película "Alas" de W.Wellman y "Amanecer" de F.W.Murnau por su calidad artística y mejor dirección a Frank Borzage por "El séptimo cielo" y a Lewis Milestone por "Hermanos de armas".

martes, 12 de enero de 2010

EN BUSCA DEL OSCAR PERDIDO (SEGUNDA PARTE)


AÑO 1979: Fue el año de "Kramer contra Kramer" que ganó, entre otras, las estatuillas a la mejor película, al mejor director, Robert Benton, y al mejor actor principal Dustin Hoffman, aunque debemos estimar el esfuerzo interpretativo de Roy Scheider en "All that jazz". Meryl Streep ya empezaba a despuntar en su, aun incipiente, carrera con el oscar a la mejor actriz de reparto en el film de Benton.
AÑO 1978: La guerra del Vietnam marcó profundamente la 51 edición de los Óscar y "El cazador" obtuvo los premios, entre otros, a la mejor película y al mejor director Michael Cimino. Jon Voight y Jane Fonda se llevaron las estatuillas a las mejores interpretaciones por "El regreso". Fue el año de la polémica "El expreso de medianoche" de Alan Parker y de la entrañable comedia "El próximo año a la misma hora" de Robert Mulligan.
AÑO 1977: A las pantallas llegaría una película que cambiaría profundamente los cimientos de la industria cinematográfica. Dirigida por un bisoño George Lucas "La guerra de las Galaxias" fue premiada con 7 estatuillas, aunque todas concernientes a apartados técnicos, destacando su banda sonora del magistral John Williams que se convirtió en todo un himno. No obstante, ganó justamente Woody Allen al mejor director y película por la entrañable "Annie Hall". Richard Dreyfuss se llevó el oscar al mejor actor principal por su simpático personaje en "La Chica del adiós", película en la que su actriz principal, Marsha Mason, también estaba justamente nominada, aunque el gato al agua se lo llevara Diane Keaton por "Annie Hall".
AÑO 1976: Por aquella época Sylvester Stallone prometía una carrera de mayor calidad que la que ofreció después, y "Rocky" resultó vencedora en los apartados de mejor película y mejor dirección, John G. Avildsen. Pero atención, porque ese año competían "Todos los hombres del presidente", "Network" y nada más y nada menos que "Taxi driver". Peter Finch ganó el oscar al mejor actor principal por su histriónico papel de "Network", cuando quizás se lo merecía más Robert de Niro e incluso Stallone.
AÑO 1975: Año muy complicado por la durísima competencia que tuvo como ganadora al film de Milos Forman "Alguien voló sobre el nido del cuco". Pero es que ese año se presentaron "Tiburón" y "El hombre que pudo reinar" y hay que recordar que ni Spielberg ni Huston estuvieron nominados. El oscar al mejor actor fue para Nicholson cuyo papel fue hecho a su medida, pero ¿dónde estaba la nominación de Robert Shaw al mejor actor de reparto por "Tiburón"?.
AÑO 1974: Poco hay que decir de la edición en donde se presentó un ganador irreprochable como fue "El Padrino II".
AÑO 1973: George Roy Hill resultó vencedor con la muy estimable y bien realizada "El golpe" aunque habían otras propuestas de especial interés como eran "American Graffiti", "El Exorcista" o "Tal como éramos".
AÑO 1972: Indiscutiblemente "El Padrino" fue la mejor película pero Bob Fosse le arrebató, tal vez injustamente, el oscar al mejor director a Coppola por "Cabaret". Marlon Brando ganó el oscar al mejor actor en durísima competencia con dos actores, Michael Caine y Laurence Olivier, que estuvieron magníficos en la no menos magistral "La Huella".
AÑO 1971: En la edición que presentaba la candidatura de "La naranja mecánica" de Stanley Kubrick resultó premiada una cinta policíaca como era "The french connection" de William Friedkin, y, en mi opinión, creo que esta última ha aguantado mejor el paso de los años que el film interpretado por Malcolm McDowell.
AÑO 1970: Poca competencia de nivel tuvo "Patton" del siempre eficiente Franklin J. Schaffner, que resultó ganadora de las principales estatuillas, entre ellas al mejor actor principal, George C. Scott, que está particularmente brillante (impresionante discurso inicial con la bandera de fondo). Fue el año de la muy edulcorada "Love Story" que con 7 nominaciones ganó sólo el de mejor banda sonora de Francis Lai.
AÑO 1969: Justa fue la victoria de "Cowboy de medianoche" y el premio concedido también a su director John Schlesinger. Aunque en esta película Dustin Hoffman estaba sensacional, el oscar al mejor actor principal fue para John Wayne para su papel en "Valor de Ley" y, si bien, se ha querido restar importancia a este galardón, argumentando que fue más bien de carácter honorífico, lo cierto es que el personaje tuerto, gordo y borracho interpretado por Wayne está excelentemente interpretado.
AÑO 1968: Una vez más Stanley Kubrick perdió con "2001: Una odisea del espacio" frente a una película no carente de calidad como fue "Oliver" de Carol Reed que se llevó solamente los oscar al mejor film y dirección. El premio a la mejor interpretación fue para el papel de un disminuido psíquico, muy al gusto de los académicos, interpretado por Cliff Robertson en "Charly", aunque quizás hubiera sido más ecuánime concedérselo a Peter O´Toole por "El león en invierno".
AÑO 1967: La 40 edición de los oscar tuvo como protagonista a Sidney Poitier que presentaba dos películas que despiertan cierta empatía: "En el calor de la noche" y "Adivina quién viene esta noche". La primera de las dos se llevó el premio al mejor film, aunque la dirección fue para Mike Nichols por "El graduado". El oscar al mejor actor principal tuvo una competencia feroz, puesto que optaban Dustin Hoffman por "El graduado", Paul Newman por "La leyenda del indomable", Spencer Tracy por "Adivina quién viene esta noche" y el ganador, que fue Rod Steiger por "En el calor de la noche" que, aunque merecido, siempre recordaremos la última y emotiva interpretación de Spencer Tracy junto a la premiada, una vez más, Katharine Hepburn.
AÑO 1966: Nada que objetar al triunfo de "Un hombre para la eternidad" y a sus 6 oscars, entre ellos a la mejor película y dirección de Fred Zinnemann. Muy acertado el premio al mejor actor de reparto concedido a Walter Matthau por "En bandeja de plata". Elizabeth Taylor, ganadora como mejor actriz, disputaba su exagerada actuación con Richar Burton en "¿Quién teme a Virginia Woolf'?".
AÑO 1965: No soy un entusiasta de "Sonrisas y Lágrimas" y, aunque creo que en este año debieron ganar como mejor película "Doctor Zhivago" o "El tormento y el éxtasis", lo cierto es que el film de Robert Wise se hizo con 5 estatuillas, entre ellas a la mejor película y al mejor director.
AÑO 1964: George Cukor ganó el oscar a la mejor dirección por "My fair Lady" que también fue galardonada con el premio a la mejor película, en un año en que quizás fue levemente mejor "¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú" del marginado Kubrick. El año de "Mary Poppins" y "Zorba el griego", Rex Harrison recibió el galardon al mejor actor principal en el film de Cukor, pero enfrente tenía a Anthony Quinn, Richar Burton, Peter O´Toole y Peter Sellers.
AÑO 1963: Soy de la opinión de que en esta edición debió ganar con claridad "Cleopatra" y su director Joseph L. Mankiewicz, no sólo por el calvario sufrido para llevar este mega-proyecto a buen puerto, sino por los valores artísticos de los que este film no es ajeno. No obstante "Tom Jones" fue la premiada como mejor película y Tony Richardson como mejor director. Ojo porque la competencia por este último galardón ya empezaba a tornarse de auténtico vértigo, Elia Kazan, Otto Preminger, Federico Fellini y Martin Ritt. Sidney Poitier hizo historia al recibir el oscar como mejor actor principal por "Los lirios del valle".
AÑO 1962: Edición muy competida que tuvo como ganadora "Lawrence de Arabia" y a su director David Lean y, siendo vencedora justa, tuvo que disputarse los galardones con "Matar a un ruiseñor", "El milagro de Ana Sullivan" y "¿Qué fue de Baby Jane?. Gregory Peck se alzó con la estatuilla al mejor actor por su magnífica interpretación en el film de Robert Mulligan y tuvo un difícil contrincante en Burt Lancaster, soberbio en "El Hombre de Alcatraz" de John Frankenheimer, representanto éste último la llegada al cine de los directores forjados en el mundo televisivo. Anne Bancroft fue premiada a la mejor actriz por su esforzado trabajo en "El milagro de Ana Sullivan", retando en el envite nada más y nada menos que a Bette Davis y Katherine Hepburn.
AÑO 1961: Es particularmente discutible que el año de "El buscavidas" y "¿Vencedores o Vencidos?" ganara como mejor película "West side Story" y como directores de la misma Robert Wise y Jerome Robbins. También creo que el papel interpretado por Paul Newman era algo superior al de Maximilian Schell en la película de los juicios de Nuremberg. Una aberración cristalina fue el galardón al mejor actor de reparto concedido a George Chakiris por "West side story" cuando estaban nominados Montgomery Clift por la película de Stanley Kramer y George C. Scott por "El buscavidas". Sophia Loren estaba magnífica en "Dos mujeres", pero tampoco eran descartables Audrey Herburn por "Desayuno con diamantes" y Piper Laurie en la película de Newman.
AÑO 1960: Las cosas se van complicando conforme retrocedemos en el tiempo y esta edición es una muestra de ello. Nada que objetar a que "El Apartamento" ganara sendos oscar a la mejor película y a la mejor dirección, Billy Wilder, pero que "Espartaco" no estuviera nominada ni como mejor película ni como mejor dirección, una vez más el castigado Kubrick", parece algo inverosímil. Y para más escarnio tampoco lo estaba como mejor film "Psicosis", cuando, por otra parte, si lo estaban films más prescindibles como "Hijos y amantes" y "Tres vidas errantes".
AÑO 1959: "Ben-Hur" se llevó 11 premios de sus 12 nominaciones, y por supuesto tanto la película como su director, William Wyler, obtuvieron su oportuna recompensa. Film indiscutibe pero que tuvo, como compañeros en la disputa por los galardones, títulos muy estimables como "El diario de Ana Frank", "Un lugar en la cumbre", "Con faldas y a lo loco" y la espléndida "Anatomía de un asesinato".
AÑO 1958: Francamente, ¿no piensan ustedes que "Mesas Separadas" o "La gata sobre el tejado de zinc" eran mejores que la vencedora "Gigi"?. En los oscar a los protagonista principales estuvieron muy bien tanto David Niven en el film de Delbert Mann, como Susan Hayward en "¡Quiero vivir!".
AÑO 1957: En la 30 edición "El puente sobre el rio Kwai" y su director, David Lean, fueron los auténticos ganadores, pero se enfrentaron a la mítica "Doce hombres sin piedad" y a la no menos brillante "Testigo de cargo", ambas algo superiores al film de Lean.
AÑO 1956: El cine de gran producción fue el gran beneficiado este año con "La vuelta al mundo en 80 días" del irregular Michael Anderson cuando sus rivales eran de mayor entidad: "La gran prueba", "Marcado por el odio" y "Gigante", aunque el director de esta última, George Stevens fue galardonado con el oscar a la mejor dirección. Por otra parte, Yul Brynner ganó como actor principal en "El rey y yo", teniendo como competidores a James Dean y Rock Hudson por "Gigante", Kirk Douglas por "El loco del pelo rojo" y Laurence Olivier por "Ricardo III".
AÑO 1955: Una película de aspiraciones modestas y sin grandes alharacas como fue "Marty" de Delbert Mann resultó ganadora de 4 premios de la academia entre los que se encontraban al mejor film, a la mejor dirección y al mejor actor, Ernest Borgine, un actor duro que supo conmover como nadie y que compitió con Spencer Tracy por "Conspiración de silencio", James Dean por "Al este del edén" y Frank Sinatra por "El hombre del brazo de oro". Fue el año de la sensual "Picnic" y de "Rebelde sin causa".
AÑO 1954: El polémico Elia Kazan y su película "La ley del silencio" obtuvieron 8 premios de la academia, entre ellos mejor film, dirección y actor principal, Marlon Brando, que tuvo como duro contrincante a Humphrey Bogard por su papel en "El motín del Caine". Edmon O´Brien ganó el oscar al mejor actor de reparto por otro título emblemático como fue "La condesa descalza".
AÑO 1953: Magnífico año en el que ganó un film excelente como fue "De aquí a la eternidad" que competía con "Julio César", "Vacaciones en Roma" o "Raíces Profundas". Para ganar el oscar al mejor director, Fred Zinnemann tuvo que enfrentarse a William Wyler, George Stevens y Billy Wilder, este último con "Traidor en el infierno", cuyo protagonista también se llevó el premio al mejor actor, William Holden, derrotando a auténticos pesos pesados como era Montgomery Clift, Burt Lancaster, Marlon Brando y Richard Burton. Audrey Hepburn ganó a la mejor actriz por "Vacaciones en Roma", aunque siempre me gustó más Ava Gardner en "Mogambo" de John Ford. Fue el año del polémico oscar a Frank Sinatra, por otra parte, muy merecido.
AÑO 1952: "El mayor espectáculo del mundo" de Cecil B.de Mille le arrebató el oscar a la mejor película a otros títulos de más enjundia: "Solo ante el Peligro", "Cautivos del mal", "El hombre tranquilo" e incluso "Ivanhoe" o "Moulin Rouge". No obstante, no pudo con John Ford que si logró el oscar al mejor director por el film interpretado por John Wayne y Maureen O´Hara.

sábado, 9 de enero de 2010

EN BUSCA DEL OSCAR PERDIDO (PRIMERA PARTE)



En el artículo anterior, en los comentarios, "El Tirador Solitario" y yo mantuvimos una pequeña disputa dialéctica sobre el cine de género y al final surgió la idea de quien merecía un Óscar, si los ganadores o los perdedores. Esto me dio la idea de jugar a cuestionar los galardones recibidos a lo largo de la historia de los Óscars, juego, por otra parte, inocente y a la vez polémico, pues seguramente cada uno de nosotros tendrá su lista particular. Iniciemos nuestro viaje desde las últimas entregas hasta las más perdidas en el tiempo.
AÑO 2008: Un año que presentó tres películas extraordinarias como fueron "Wall-e", "El curioso caso de Benjamin Button" y "El caballero oscuro" y, sin embargo, ganó un film con bastante trampa y cartón como fue "Slumdog Millionaire", quizás por la fama de trabajo pequeño y original que hizo de trampolín para su firme candidatura y posterior premio. Su director, Danny Boyle, también ganó el premio a la mejor dirección, cuando debieron hacerlo David Fincher o Christopher Nolan, este último ni siquiera nominado.
AÑO 2007: Ganó el Óscar a la mejor película "No es país para viejos" y, aunque me parece justo, por provocar yo hubiera dado alguna oportunidad a "Ratatouille". Daniel Day-Lewis se llevó el premio al mejor actor por "Pozos de ambición", a pesar del magnífico trabajo ofrecido por Tommy Lee Jones en el film "En el valle de Elah" (nunca olvidaré su rostro desencajado y su mirada perdida en el momento más trágico de la película).
AÑO 2006: Nada que objetar al oscar de "Infiltrados" y, por supuesto, al obtenido por Martin Scorsese por su magistral dirección. Tan solo el bueno de Eastwood pudo acercarse con "Cartas desde Iwo Jima".
AÑO 2005: "Crash", dirigida por Paul Haggis, fué la premiada a la mejor película y Ang Lee como mejor director por "Brokeback Mountain", teniendo ambos como competidor serio a Steven Spielberg con un "Munich" demasiado plomizo.
AÑO 2004: Efímera cuestión sería cuestionar el oscar al mejor director y película a Clint Eastwood y "Million Dollar baby", entre otras cosas, porque el film es extraordinario y porque nos emociona hasta la médula.
AÑO 2003: La 76 edición recompensó a Peter Jackson por su estimable trilogía con el Óscar al mejor director y mejor película a "El retorno del rey". Incuestionable.
AÑO 2002: Con películas como "El pianista", "Las dos torres", "El viaje de Chihiro", "Camino a la perdición" o "Gangs of New York", premiar a "Chicago" como mejor film me parece, en todo caso un atrevimiento, siendo más razonable el oscar al mejor director concedido a Polanski por "El pianista".
AÑO 2001: Ron Howard se llevó el gato al agua con "Una mente maravillosa", ganando el oscar a la mejor dirección y película, confirmando aquello que es muy de gusto de la academia premiar aquellas producciones que traten sobre discapacitados. Muy merecido el oscar de Denzel Washington por "Día de entrenamiento".
AÑO 2000: Ridley Scott alcanzaba la gloria con "Gladiator", mejor dirección y película, que contaba con dos magníficos actores de carácter: Richar Harris y Oliver Reed. El Óscar de Julia Roberts por "Erin Brockovich" es irreprochable, aunque Albert Finney debió llevarse la estatuilla como mejor actor de reparto antes que Benicio del Toro por "Traffic".
AÑO 1999: En mi opinión un año de regulares propuestas en donde Sam Mendes ganó el Óscar a la mejor dirección y "American Beauty" a la mejor película.
AÑO 1998: Spielberg ganó el oscar a la mejor dirección por "Salvar al soldado Ryan" (la filmación del desembarco en Normandia lo justifica por si sólo) y "Shakespeare enamorado" lo hizo como mejor película. Quizás hubiera sido más justo haberlo otorgado a "La vida es bella" o al film de Steven Spìelberg.
AÑO 1997: James Cameron arrasó con "Titanic" ganando, entre otros, el galardón a mejor dirección y película. Personalmente creo que se lo merecía más "L.A. Confidential" e incluso la simpática "Mejor ... imposible".
AÑO 1996: El año que debió ganar "Fargo" de los hermanos Coen, resulta que los premios se los llevó "El paciente inglés" y Anthony Minghella por su dirección.
AÑO 1995: Las películas históricas siempre han tenido un lugar en el corazón de la Academia, y este año Mel Gibson le ofreció "Braveheart" y fue recompensado con premios al mejor film y al mejor director, pero ¿era mejor "Sospechosos habituales"?. Mira Sorvino se llevó, de forma justa, el oscar a la mejor actriz de reparto por su simpático papel en "Poderosa Afrodita".
AÑO 1994: "Forrest Gump" no es, en absoluto, una mala película, pero ese año eran mejores "Cadena Perpetua", "Pulp Fiction", Ed Wood" e incluso "El rey león". Paul Newman estaba mejor en "Ni un pelo de tonto", pero hablando de tontos, el oscar al mejor actor fue para Tom Hanks que si hacía el papel de uno de ellos. Y como no podía ser de otra manera el oscar al mejor actor de reparto fue para Martin Landau que dio toda una lección en "Ed Wood".
AÑO 1993: 7 fueron los oscar ganados por "La lista de Schindler", entre ellos el de mejor película y dirección, y nada hay que objetar al escalofriante descenso a los infiernos del exterminio nazi que nos ofreció Spielberg en un crudo blanco y negro.
AÑO 1992: El wertern recibió su merecido homenaje en "Sin Perdón" y Eastwood se consolidaba como uno de los grandes directores de la historia y, aunque, Gene Hackman ganó el oscar como mejor actor de reparto también lo merecían Morgan Freeman y Richard Harris, ambos inmensos en ese western crepuscular. Emma Thompson ganó justamente por "Regreso a Howards End", pero Susan Sarandon en "El aceite de la vida" estaba espléndida.
AÑO 1991: La carismática interpretación de Anthony Hopkins llevó a "El silencio de los corderos" al éxito con sus cinco oscar. Joe Hutshing y Pietro Scalia se llevaron el premio al mejor montaje por "JFK" , dando fe de su buen trabajo.
AÑO 1990: Kevin Costner le ganó la partida a Martin Scorsese y "Bailando con Lobos" se llevó las estatuillas, entre otras, a la mejor película y mejor dirección, derrotando a "Uno de los nuestros", aunque el histriónico de Joe Pesci se llevara el galardón como actor secundario.
AÑO 1989: La 62 edición no presentaba unas candidaturas demasiado atractivas y así "Paseando a Miss Daisy" ganó como mejor película y Oliver Stone como mejor director por "Nacido el 4 de julio". De todas formas, en mi modesta opinión, la mejor de esta edición fue "Delitos y faltas" de Woody Allen, toda una lección de como se puede fusionar el drama y la comedía sin un ápice de disonancia.
AÑO 1988: El año que el denostado por la crítica Alan Parker debió ganar por "Arde Mississippi", lo hizo "Rai Man" con el desesperante papel interpretado por Dustin Hoffman que, como era natural, ganó el oscar al mejor actor principal, imposibilitando que un inconmensurable Gene Hackman, protagonista del film de Parker, tuviera la mas mínima opción.
AÑO 1987: Bertolucci y su "El último emperador" poca competencia tuvieron en esta edición y fue justo vencedor.
AÑO 1986: El retrato crudo y sin florituras de Oliver Stone, sobre la guerra del Vietnan, tuvo su recompensa con los oscar recibidos a la mejor película, "Platoon", y a la mejor dirección. Ojo porque era también el año de "Hanna y sus hermanas" y de "La Misión". Incomprensiblemente la mediocre Marlee Matlin, "Hijos de un dios menor" le arrebató, por hacer de sí misma, el oscar a la mejor actriz principal a una soberbia Sigourney Weaver en "Aliens, el regreso".
AÑO 1985: Sydney Pollack ganó justamente por "Memorias de África" y la hermosa música que acompañaba al film compuesta por John Barry. Fue el año de castigo a Steven Spielberg que no recibió ninguna estatuilla por "El color púrpura" a pesar de sus 11 nominaciones.
AÑO 1984: "Amadeus" fue justo vencedor de la 57 edición y el oscar a su director, Milos Forman, tampoco es discutible, a pesar de que un clásico, David Lean, competía con "Pasaje a la India".
AÑO 1983: De no ser por los malditos ewoks, "El retorno del Jedi" debería de haber sido la ganadora indiscutible de esta edición, pero James L. Brooks y su lacrimógena y mediocre película, "La fuerza del Cariño", se alzaron con el triunfo.
AÑO 1982: El año que "E.T." reventó las taquillas de medio mundo, le ganó por la mano "Gandhi" de Richard Attenborough, película majestuosa y biopic clásico con un sorprendente Ben Kingsley en el papel principal y también ganador de un oscar.
AÑO 1981: ¿Era mejor "Carros de fuego" o "En busca del Arca Perdida"?. Desde luego, fué el film de Hugh Hudson quien se llevó el premio a la mejor película y , el pedante, Warren Beaty ganó la estatuilla al mejor director por "Rojos". Como anéctota el oscar concedido a Rick Baker al mejor maquillaje por "Un hombre lobo americano en Londres", premio que no existían pero que, dado el magnífico trabajo realizado en este film, tuvieron que incorporarlo a la relación de galardones.
AÑO 1980: Año difícil, en el que Robert Redford ganó como mejor director por "Gente Corriente" ,que también se llevó el premio a la mejor película y, aunque Timothy Hutton era el protagonista de este film, ganó como secundario en un reparto, por otra parte, que está realmente magistral en sus interpretaciones. Pero además ese año estaba también "Toro Salvaje" y la obra maestra de la ciencia-ficción "El Imperio contraataca".

viernes, 1 de enero de 2010

LA EVOLUCION DEL LENGUAJE CINEMATOGRAFICO













Los nostálgicos siempre son de la opinión de cualquier tiempo pasado fue mejor, y no cabe la menor duda que, en muchos aspectos, puede constituir una certeza irrefutable. El arte, en todas sus expresiones, se perfila desde su génesis más primordial hasta el desarrollo más rutilante, y, como en todas las trayectorias vitales, llega un momento de máxima genialidad, momento, por otra parte, que tiene un comienzo pero que lastimosamente también tiene un final. El séptimo arte tuvo su punto de culminación entre las décadas de los años 40 y 50. Para hacernos una idea de la inconmensurable genialidad desbordada durante veinte años, me gustaría ofrecerles una lista que resume a la perfección el caudal inmenso de talento y genialidad: El halcón maltés, Que verde era mi valle, Los viajes de Sullivan, Ciudadano Kane, Ser o no ser, Casablanca, La señora Miniver, El cuarto mandamiento, Perdición, La mujer del cuadro, Tener y no tener, Laura, Días sin huella, Breve encuentro, Los mejores años de nuestra vida, Duelo al Sol, Que bello es vivir, La pasión de los fuertes, Gilda, El tesoro de Sierra Madre, Monsieur Verdoux, La dama de Shangai, Rio Rojo, Al rojo vivo, El tercer hombre, Eva al desnudo, Los olvidados, El crepúsculo de los dioses, La reina de África, Solo ante el peligro, Cantando bajo la lluvia, Candilejas, Vacaciones en Roma, De aquí a la eternidad, La ventana indiscreta, Los siete samurais, Johnny Guitar, La Ley del silencio, Rebelde sin causa, La noche del cazador, Al este del edén, Planeta prohibído, La invasión de los ladrones de cuerpos, Gigante, El séptimo sello, Centauros del desierto, Doce hombres sin piedad, Fresas salvajes, Senderos de Gloria, Testigo de Cargo, Sed de mal, Vértigo, Drácula, El cebo, Los cuatrocientos golpes, Con faldas y a lo loco, Ben-Hur, Vidas rebeldes, La dolce vita, Psicósis, Espartaco, El apartamento, etc, etc.
La lista podría ser mucho más amplia, pero de incluirla completa abarcaría la totalidad de este artículo. Lo que pretendo con todo esto es muy simple: aceptar como hecho irrefutable que el cine nunca fue, ni probablemente será, del mismo nivel. Ocurre también con la música clásica, pués Mozart, Beethoven, Bach o Vivaldi son irrepetibles. Podemos aplicarlo a cualquier disciplina artística y siempre encontraremos una época dorada de cotas insuperables. Aceptado esto como sentencia indiscutible, no podemos negar el pan y la sal a las expresiones artísticas surgidas después de alcanzar su punto más álgido de calidad. Entre los cinéfilos existe toda una legión de plañideras desconsoladas, que añoran los títulos del pasado y vomitan toda su ira sobre el cine contemporáneo. Y quién ha recibido las mayores descargas de bilis han sido las producciones de entretenimiento, también conocidas vulgarmente como palomiteras. Alfonso Basallo refleja como nadie esta actitud cuando dice: "¿Cómo un devorador de Rambos y Terminators, telediarios, violaciones, muertes en directo y en diferido, risas enlatadas, estruendo, alaridos y chorros de fuego va a poder saborear a Keaton, tan silente; a Lubitsch, tan sutil; a Robert Bresson, tan austero; a Nicholas Ray, tan pictórico... ?" La lista de directores y sus virtudes continúa con el único objetivo de trazar una linea inexistente entre un cine y otro. Yo considero "Terminator" como una excelente película de ciencia-ficción, y "Acorralado" me parece una buena muestra del cine de acción y, sin embargo, en mi lista de películas favoritas estarán por debajo de "Centauros del desierto" o "Cantando bajo la lluvia", pero, sin duda, estarán. Comparar las obras contemporáneas con el cine clásico es un ejercicio tan fútil como autocomplaciente. Una forma irreflexiva de lamento, cuyo único consuelo es disparar a diestro y siniestro contra las producciones que hoy se llevan a la gran pantalla. Desde que en 1895 los hermanos Lumiére proyectaran la salida de obreros de una fábrica, las cosas han cambiado extraordinariamente. Los pioneros del séptimo arte, especialmente David W.Griffith y Serguéi Eisenstein, hicieron evolucionar el lenguage cinematográfico y conformaron los cánones ideales del mismo. La planificación de escenas, los cambios de planos, el movimiento de cámara y otros aspectos técnicos se constituyeron como formas básicas de una buena estructura fílmica. Siempre se ha dicho que los planos largos y sin cortes engrandecen el buen hacer de un director y, por ello, se estigmatiza a quienes utilizan en exceso diferentes planos para el desarrollo de una misma escena. Aún recuerdo a Juan Miguel Lamet, en el debate de "El diablo sobre ruedas" del programa Qué grande es el cine, como criticaba a Spielberg por planificar una misma secuencia en distintos planos en vez de uno sólo, manifestando que, aunque el le hubiera dado una matricula de honor al cineasta norteamericano por su primer trabajo, no era de su agrado la forma de rodar del mismo. Orson Welles realizó un solo plano secuencia espléndido en "Sed de mal" de 3 minutos que sirve como ejemplo y también como dogma de los puristas cinéfilos. La secuencia tardó en rodarse 15 días y demuestra lo complicado que resulta su planificación, aunque bien es cierto que, no por rodar un solo plano secuencia se convierte un director en maestro, ni tampoco por la ausencia del mismo en mediocre. Berlanga decía que en los planos largos es en donde se muestra la verdadera esencia del artista. Yo no creo, por otra parte, que Spielberg no fuera capaz de rodar una secuencia con plano único, más bien se debe a que el lenguaje cinematográfico ha cambiado. Los directores procedentes de cine publicitario y de los videoclips entiende la expresión del cine contemporáneo como algo con más nervio y movimiento. En la sala de montaje se realizan auténticas manipulaciones de diferentes tomas que convierten una película en dinámica, algunas veces hasta la más absoluta desesperación. Desde "La soga" de Alfred Hitchcock a cualquier película de Michael Bay existe todo un abismo. Este último es uno de los directores que mayor número de planos acomete en el desarrollo de una sola escena, sobre todo si pertenece a un momento de máxima acción. "La Roca" siempre me ha parecido una buena película, con un reparto muy atractivo, sobre todo por Sean Connery y Ed Harris, y un guión muy aceptable, pero la realización en algunos momentos es una auténtica tortura. La persecución en las calles de San Francisco es todo un derroche de medios, pero el movimiento enloquecido de la cámara y el despilfarro de planos de Michael Bay hacen que se desperdicie todo el esfuerzo, y no podamos ver con fluidez lo que alguien con más aplomo nos hubiera mostrado.
Cuando se acude a una sala de cine, se debe tener el juicio indispensable para saber qué se esta viendo exactamente y que mínimos valores se pueden exigir. La visión, por ejemplo, de una película pornográfica en una sala x, no nos puede ofrecer expectativas demasiado elevadas y no podemos salir defraudados por no encontrar un guión satisfactorio. Normalmente el cine porno es sustancialmente unidimensional, aunque hasta en este género hay quien se puede sentir decepcionado. Esto, que puede ser un ejemplo demasiado extremo, puede servirnos para ilustrar por qué algunos críticos sesudos entran con esperanzas deliberadamente falsas. Hay un tipo de cine de fácil consumo cuyo único objetivo, no ocultado, es el de simple y sano entretenimiento, pero no por ello exento de dignidad. Son títulos de gran impacto visual, normalmente acompañados de grandes efectos especiales, cuyos diálogos no suelen ser demasiado profundos, pero que cumplen el objetivo, nada fácil por otra parte, de ahuyentar el tedio. Sin embargo, para algunos, este tipo de cine es una afrenta para el arte que representan y se rasgan las vestiduras cual un Caifás encolerizado. Uno de los directores-diana preferidos por los críticos es, por ejemplo, Roland Emmerich, que ve como cada una de sus películas son continuamente vilipendiadas. Con el estreno de su último film "2012" las opiniones, o más bien reacciones, en contra hacen hincapié en lo ridículos que resultan los diálogos siempre supeditados a los efectos especiales. El otro día tuve la oportunidad de leerlos en una página web, en donde se habían transcrito con la única finalidad de demostrar lo irrisorios que podían llegar a ser. Evidentemente, todos sabemos que ante una situación de extremo peligro nos ponemos a declamar a Shakespeare. Esto me trae a la memoria el estreno de "Parque Jurásico" y la ira de quienes se sentían defraudados, porque preferían mil veces la novela antes que la película. La obra de Michael Crichton era alabada por muchos que acusaron al film de Spielberg de no trasladarla con toda la fidelidad requerida. Sin embargo, yo prefiero la película porque, entre otras cosas, los personajes de la misma no se detienen a filosofar sobre la evolución o la teoría del caos mientras son acosados por un Tyrannosaurus Rex. No siempre una historia compleja puede dar lugar a un buen desarrollo argumental. Por ejemplo, la novela de Peter Benchley, "Tiburón" era un compendio de varias tramas, relaciones con la mafia, adulterio, etc, que situaban la aventura como fondo, y lo que hicieron, tanto el autor de libro como el guionista Carl Gottlieb, fué supeditar la linea argumental a la aventura y el suspense, eliminando aquellos aspectos que podían distraernos del escenario principal. En otro orden de cosas, "Parque Jurásico" junto a "Terminator 2" fueron responsables de una nueva revolución en los efectos especiales, que nos posibilitaron ofrecernos todo lo que hacía unos años era irrealizable. La capacidad de los efectos virtuales son capaces de dar vida a cualquier cosa que se nos antoje, desde un dinosaurio hasta un ejército de orcos, y esto es de vital importancia, porque se ha conseguido producir un tipo de cine que no se hacía desde los tiempos de Ben-Hur o Cleopatra, en los que se requería una cantidad ingente de extras, que hoy en día dispararían hasta el infinito el presupuesto de cualquier proyecto. La técnica digital hirió de muerte al genero de animación tradicional, pues hoy en día casi todas las producciones que llegan a las salas de cine utilizan el ordenador como instrumento primordial, arriconando a la televisión los dibujos convencionales. Actualmente sólo existe un genio dispuesto a abordar el dibujo tradicional en sus adaptaciones a la gran pantalla, que no es otro que Miyazaki, por otra parte, siempre al filo de la jubilación. John Lasseter, fundador de Pixar, es uno de los principales genios de la animación realizada por ordenador, llegando a insuflar auténtica alma a un proceso que parecía frio y distante. Pixar ha producido las mejores películas de este genero, algunas de ellas pequeños tesoros del séptimo arte, como "Wall-e", "Up" o "Ratatouille".
La última frontera la representa el último film de James Cameron, "Avatar", en donde la tecnología 3d alcanza una nueva dimensión. El visionado de esta película es toda una experiencia, pues jamás el arte de las tres dimensiones había llegado al límite. No son unos cuantos efectos tridimensionales, es la sensación de sumergirse en el mismo mundo que describe. Esta técnica ya había sido experimentada hace algunos años, pero nunca había llegado a tales extremos de perfección. Pero la polémica viene pegada a la piel de este film desde su estreno, porque por encima de los increíbles efectos especiales existe el alma de una película convencional y es, entonces, cuando surge la pregunta: ¿espectáculo de entretenimiento o obra magna del séptimo arte?. Mi opinión personal, y subrayo personal, es que el impacto visual delimita lo que hay más allá de la imagen o, en otras palabras, los árboles impiden ver el bosque. Cuando salga a la venta en dvd despojado de los magnetizantes efectos 3d, podremos ver si es solo un envoltorio vacío o la historia se sostiene por si sola. Historia que, para ser sinceros, no es ninguna novedad, pues es una nueva vuelta de tuerca a films como "Yuma", "Bailando con lobos" o "El último Samurái", y mucho me temo que su calidad quedará por debajo de las mismas. Aparte de que la excesiva duración y la molestia de las gafas 3d dan como resultado un cierto cansancio, lo que para mi sería un escollo importante para un segundo visionado en una sala de cine. No creo, sin embargo, que esta técnica se pueda generalizar y quedará indicada para cierto tipo de películas como las de animación o las dotadas de gran impacto visual. Mi recomendación sería que, la experiencia del visionado del film de Cameron es obligada para todo amante del cine, aunque la historia y el guión, en el fondo y en este caso, son secundarios.
En 1941 Orson Welles estrenó "Ciudadano Kane", obra maestra indiscutible que siempre ocupa los primeros puestos de las listas de las mejores películas de todos los tiempos. Una gran historia dotada de un magnífico guión, rodada de forma magistral utilizando juegos de iluminación, profundidad de campo, elegante movimimientos de cámara, fotografía de Gregg Toland y un reparto de probada solvencia. En suma, una obra magna para degustadores exigentes que se sitúa en el Olimpo de las obras de arte. En el año 2006 se estrenó "Crank: veneno en la sangre", película descerebrada y alocada que narra la historia de un individuo al que se le ha suministrado un extraño veneno, que le obliga a realizar continuas acciones peligrosas para proporcionar adrenalina a su corazón, pues de lo contrario se parará y morirá. La cámara se mueve como un potro desbocado, el espectáculo es zafio y los actores correctos y, no obstante, el film es verdaderamente divertido. Está a años luz de "Ciudadano Kane" pero es también cine, y disfruta del poder de la magia de cuando en una sala se apaga la luz y asistimos expectantes a la evasión más grande jamás lograda.