viernes, 16 de abril de 2010

ANIMALS KILLERS


Los animales devoradores de hombres siempre han suscitado un interés si se quiere malsano, pero que nos ha fascinado desde siempre, quizás porque estamos tan acostumbrados a estar situados en la cima de la pirámide alimenticia, que cuando nos bajan a dentelladas hasta la base de la misma, recordamos, que en el pasado, cuando éramos algo más que monos, fuimos tan frágiles como la gacela o el antílope o, por lo menos, hasta que alcanzamos la capacidad de empuñar un arma, fuera esta una piedra, una lanza o un rifle de mira telescópica, aunque nuestra arma más devastadora es nuestra propia inteligencia. Las historias que van a leer a continuación son tan reales como aterradoras, son una especie de alarma interna, que no nos hace olvidar que somos animales de carne y hueso, con sangre y tejidos y que en el fondo solo somos una presa disfrazada de superdepredador.
"Un submarino japonés le disparó dos torpedos al costado del barco, yo había vuelto de la isla de Tinyan, de Leyte, donde habíamos entregado la bomba, la que había de ser para Hiroshima. 1100 hombres fueron a parar al agua, el barco se hundió en 12 minutos. No vi el primer tiburón hasta media hora después, un tigre de cuatro metros, ¿ usted sabe cómo se calcula esto estando en el agua ? usted dirá que mirando desde la dorsal hasta la cola, nosotros no sabíamos nada. Nuestra misión de la bomba se hizo tan en secreto que ni siquiera se radió una señal de naufragio. No se nos echó de menos hasta una semana después. Con las primeras luces del día llegaron muchos tiburones y nosotros fuimos formando grupos cerrados, algo así como aquellos antiguos cuadros de batalla, igual que la que había visto en una estampa de la de Waterloo. La idea era que cuando el tiburón se acercara a uno de nosotros éste empezara a gritar y a chapotear y a veces el tiburón se iba pero otras veces permanecía allí y otras se quedaba mirándole a uno fijamente a los ojos, una de sus características es sus ojos sin vida, de muñeca, ojos negros y quietos, cuando se acerca a uno se diría que no tiene vida, hasta que le muerde, esos pequeños ojos negros se vuelven blancos y entonces ah... entonces se oye un grito tremendo y espantoso, el agua se vuelve de color rojo, y a pesar del chapoteo y del griterío ves como esas fieras se acercan y te van despedazando. Supe luego que aquel primer amanecer perdimos cien hombres, creo que los tiburones serían un millar que devoraban hombres a un promedio de seis por hora. El jueves por la mañana me tropecé con un amigo mío, un tal Robinson de Cleveland, jugador de béisbol, bastante bueno, creí que estaba dormido, me acerqué para despertarlo, se balanceaba de un lado a otro igual que si fuera un tentetieso, de pronto volcó y vi que había sido devorado de cintura para abajo. A mediodía del quinto día apareció un avión de reconocimiento, nos vio y empezó a volar bajo para identificarnos, era un piloto joven, quizá más joven que el señor Hooper, que como digo, nos vio y tres horas después llegó un hidro de la Armada que empezó a recogernos y ¿ saben una cosa ? fueron los momentos en que pasé más miedo, esperando que me llegara el turno, nunca más me pondré el chaleco salvavidas. De aquellos 1100 hombres que cayeron al agua solo quedamos 316. Al resto los devoraron los tiburones el 29 de julio de 1945. No obstante, entregamos la bomba."
Con este mítico monólogo describía el personaje interpretado por Robert Shaw en "Tiburón", la tragedia del Indianápolis, crucero de la clase Portland. La idea de incluirlo parece que fue del John Milius, aunque no son pocos los que se lo atribuyen. Lo cierto es que, una vez entregada la bomba atómica, se le negó escolta al Indianápolis, argumentado que navegaba por aguas libres de hostilidades bélicas, siendo el resultado los dos impactos de torpedo que recibió por parte de un submarino japonés que le hicieron hundirse en doce minutos. El mando naval norteamericano ni se percató del frustrado regreso del Indianápolis, que fue rescatado por puro azar y buscó como chivo expiatorio a su capitán, McVay, al que declaró culpable de los hechos, lo que provocó el suicidio de este en 1.968. Treinta y dos años después de su muerte, el Presidente Bill Clinton firmó una ley que exoneró de sus responsabilidades al Capitán McVay. Este es el caso en el que los ataques de los tiburones fueron de mayor impacto, pero no es raro el ataque mortal, sobre todo del tiburón blanco, hacia los seres humanos. Tras el estreno de la película de Spielberg, hubo una polémica en la que se enzarzaron Jacques Cousteau y el autor de la novela Peter Benchley, en el cual el primero acusaba al segundo de escaso rigor y de falsear la verdadera naturaleza de los escualos, aunque los hechos acaecidos al Indianápolis ponen las cosas en su justa medida.


"Aquella noche fue la más horrible que cualquier miembro de las tripulaciones de la lanchas militares haya experimentado nunca. Los disparos de rifle en una ciénaga negra como la pez, entrecortados por los alaridos de los hombres que caían en las fauces de los enormes reptiles y por el inquietante borboteo de los cocodrilos que nadaban en círculos, creaban una infernal cacofonía que pocas veces se ha oído en este mundo. Al alba llegaron los buitres para dar cuenta de lo que habían dejado los cocodrilos. Del millar de soldados japoneses que se adentraron en los pantano de Rramree, sólo unos veinte fueron hallados con vida." Este es el escalofriante relato de Bruce Wrigh, naturalista que formaba parte de las fuerzas británicas que acorralaron a los japoneses en Ramree en la Segunda Guerra Mundial. Los cocodrilos marinos dieron cuenta de casi un millar de soldados japoneses que trataban de escapar del acoso del ejército británico, cometiendo el error de adentrarse en los manglares que separan la isla de Ramree de la costa de Birmania. Aunque algunos creen que esta cifra es exagerada, las estimaciones más optimistas señalan unas 3OO bajas que sucumbieron entre las mandíbulas de los terribles depredadores, siendo según el Libro Guinnes el ataque más mortífero realizado jamás por animal alguno. En la actualidad tenemos el más que interesante caso de Gustave, un cocodrilo de 7 metros de longitud y más de una tonelada de peso. Se calcula que en sus casi 70 años de vida ha matado entre 60 y 300 personas, según las fuentes consultadas. Si hacemos una media nos saldrán 180 víctimas que encontraron una muerte horrorosa en las inmediaciones del lago Tanganika en Burundi. Gustave se ha atrevido a dar caza a un hipopótamo adulto, algo verdaderamente insólito, ya que habitualmente son estos orondos mamíferos los que dan buena cuenta del primer cocodrilo que se le cruza por el camino. El porqué de las costumbres alimenticias de este gran depredador puede encontrarse en dos causas. La primera es que Gustave, debido a su avanzada edad y gran tamaño necesita piezas de más enjundia que peces y pequeños mamíferos. La segunda razón es verdaderamente macabra, pues quienes le acostumbraron a la carne humana fueron los jefes guerrilleros hutus, que tenían la costumbre de lanzar los cadáveres de los tutsis que previamente habían masacrado. Eso unido a la cantidad ingente de refugiados que cruzaron el rio durante más de diez años, para pedir asilo en la cercana República Democrática del Congo, contribuyeron a que Gustave contemplara al ser humano como una presa fácil de abatir. Entre los hechos más insólitos de este extraordinario depredador, se cuenta cuando en 1998 se adentró en las calles de la aldea de Kabezi para dar caza a un joven de 15 años y conducirle a aguas profundas para darle muerte, ante la pavorosa mirada de los habitantes del pueblo y de los soldados del gobierno, que nada pudieron hacer pese a los continuos disparos que ejercieron sobre el cocodrilo con sus AK-47. Debido a estos balazos y a otras heridas infringidas por quienes querían matarlo, Gustave presenta una piel llena de heridas e impactos que le dan aún un aspecto más aterrador. Cuentan que, algunas veces, tras permanecer entre dos y tres años sin aparecer, se le da por muerto, pero siempre regresa cual fantasma en busca de sus víctimas. Dotado de una inteligencia propia de los años vividos, el terrible animal ha sido capaz de burlar todas y cada una de las trampas que se han cruzado en su camino.



Una de las historias más populares sobre devoradores de hombres transcurrió en 1898 en la región de Tsavo en Kenia. En la construcción del ferrocarril por parte del imperio británico, dos leones fueron capaces de sembrar el terror entre los obreros, dando muerte a un número indeterminado de ellos. Digo indeterminado, porque el coronel Patterson elevaba las cifras hasta 135, mientras que los responsables de la Compañía Ferroviaria de Uganda limitaban las víctimas mortales a 28. Estudios recientes establecen la teoría de que en realidad fueron 35 los seres humanos que acabaron bajo las fauces de las dos bestias, apodadas fantasma y oscuridad. Eran dos leones macho de gran tamaño, sin melena, y se ha especulado mucho sobre el por qué de su comportamiento. Según parece presentaban deformaciones craneodentales, lo que podría haber significado un cierto impedimento para cazar animales que ofrecieran resistencia. Esto unido a la disminución sensible de sus presas naturales, debido al impacto humano de las obras del ferrocarril, pudo abocarles a fijar como presa habitual al hombre. Además las tribus locales abandonaban a los muertos al aire libre o en tumbas poco profundas, lo que podría haber propiciado que los leones ejercieran de carroñeros y se acostumbraran a la carne humana. No obstante parece ser que solo uno de ellos era un verdadero devorador de hombres, recibiendo el apoyo de su compañero que solo ocasionalmente se alimentaba de los mismos, prefiriendo éste la carne de los herbívoros del lugar. Esta historia ha dado lugar a la realización de algunas películas, entre las cuales hay que destacar "Los demonios de la noche", en la que Val Kilmer interpreta al coronel Patterson, que como buen cazador no reparó en exagerar las fechorías de ambos felinos, aunque la historia, tal y como parece que ocurrió en realidad, es lo suficientemente aterradora. Los auténticos leones fueron disecados y actualmente están expuestos en el Museo Field de Chicago y, al contemplarlos hoy en día, podemos sacar un par de conclusiones: o bien el taxidermista que hizo el trabajo era un auténtico chapucero o ambos depredadores son los leones más extraños que se han visto jamás.


jueves, 15 de abril de 2010

SERENA BELLEZA

La revista Esquire ha elegido a Kate Beckinsale como la mujer más sexy del mundo. La actriz británica sucede en el puesto a Halle Berry y resultó ganadora en su pugna con Megan Fox, actriz de una belleza más agresiva. Kate que comenzó su carrera cinematográfica en papeles de cierta inocencia, "La tabla de Flandes", "Mucho ruido y pocas nueces", descubrió su lado más salvaje en la saga "Underworld", donde se nos mostró como una chica dura y de un atractivo sexual de lo mas evidente. Muy impresionados debieron de quedar quienes participaron en estos films, puesto que el actor que le acompañaba, Michael Sheen, tuvo una relación con la actriz de la que tuvieron una hija y el director Len Wiseman terminó casándose con ella. Pero además, Beckinsale es un cerebrito que estudió en Oxford, ganando varios premios como escritora de poemas y relatos cortos y habla cuatro idiomas. Si viene vestida de cuero en forma de vampiro, apresuraos a arrojar los ajos y crucifijos por la ventana...


















martes, 13 de abril de 2010

MANUAL DE SUPERVIVENCIA

En el mercado existen multitud de publicaciones de, por ejemplo, "Como sobrevivir a las navidades", "Como sobrevivir en la montaña" o "Como sobrevivir siendo del Atlético". Nada, olvídenlo, lo mejor es deshacerse de todo este ínfimo material, porque para las navidades lo mejor es dejarlas pasar como si no fuera con nosotros; si te pierdes en la montaña no te angusties, camina unos doscientos metros en la dirección que te salga de la boina, y te encontrarás con una urbanización de adosados, con un centro comercial o con un campo de golf; y si eres del Atlético lo mejor es que directamente no intentes sobrevivir. El único manual de supervivencia que puede ser realmente útil, es el de cómo mantenerte con vida ante el amanecer de los muertos vivientes, ya saben, de los zombies, entre otras cosas, por su carácter pragmático y por la certeza de que es un hecho más que probable, que un día de estos algún difunto quiera mordernos la tibia sin ningún tipo de modales.
Una tranquila mañana primaveral nos levantamos como todos los días de nuestra insípida existencia, como si nada hubiera pasado, procedemos a deleitarnos con el armonioso trino de los pajarillos, pero, en cambio, sólo escuchamos el chirriante sonido de los grajos y una brisa siniestra nos produce un extraña sensación, arqueamos las cejas y nos asomamos por la ventana tímidamente para ver qué pasa. No vemos nada, solo una calma extraña, y lo primero que nos preguntamos es si nos habremos equivocado y es domingo y no teníamos que haber madrugado. Por un momento sonreímos pensando en que, como es festivo, podemos seguir en brazos de Morfeo hasta las tantas del mediodía. Pero cuando comprobamos que nuestros progenitores están fiambres y nuestro hermano menor babea por los pasillos mascullado sonidos guturales, es que algo grave sucede. Si ya sé que tu hermanito nunca ha sido una lumbrera y su dicción está a la misma altura que la de un ornitorrinco, además sus ojos inyectados en sangre pueden ser a causa del ciego que, sin duda, traía la noche anterior, que el garrafón juega malas pasadas. Pero no te engañes, es un zombie, un maldito muerto viviente. Te asomas una vez más a la ventana y contemplas como aparecen más individuos con los mismos síntomas que tu pariente fraterno. La radio no funciona y en la televisión solo aparece la carta de ajuste. Debes prepararte, es el día del juicio final y los zombies acechan para devorarte las entrañas. ¡Tienes suerte, porque gracias a la lectura de "El manual de supervivencia ante el amanecer de los muertos" que leíste en "La guarida del eremita", podrás contarte entre los pocos afortunados que tendrán una oportunidad para seguir respirando en este mundo!. Además no todo es malo, hoy ni nunca más en tu vida tendrás que trabajar.

NORMAS BASICAS SI QUIERES SEGUIR VIVO:

1º-Mantén la calma y respira hondo. No te preguntes que ha pasado, ni intentes encontrar una solución. Cuando estés seguro y equipado convenientemente, podrás intentar hallar un remedio para curar a los afectados, que para eso tienes experiencia con el Quimicefa que te regalaron en la primera comunión.
2º-Tu primera misión será la de destruir al zombie que tienes vagabundeando por el pasillo. Si, ya sé que es tu hermano, pero éste no dudará en morderte la yugular para saciar su sed de sangre y carne, además antes de contagiarse ya era una especie de mente en blanco, no en vano sufrió la LOGSE y los botellones indiscriminados. Elimínalo con lo primero que tengas a mano, el cuchillo de cortar el embutido, una pata de una mesa o ese trofeo que tienes de cuando ganaste el concurso escolar imitando a Julio Iglesias.
3º-Nunca, repito, nunca salgas de noche bajo ningún concepto. Los zombies tienen muy mala leche y al amparo de la oscuridad juegan con ventaja.
4º-Reune un pequeño arsenal con lo que tengas a mano en tu casa, ya sabes, cuchillos, un martillo o cualquier objeto punzante. Una vez convenientemente armado, ya puedes salir a la calle.
5º-Tu primera misión en el exterior será la de procurarte una defensa algo más profesional. Dirígete hacia la comisaría de policía más cercana. No, no vas a poner una denuncia por acoso mórbido de los no muertos. Una vez allí, agénciate todas las armas de fuego que puedas y no olvides la munición. Si un policía con un trozo de páncreas entre los dientes te sale al paso no es para pedirte el DNI, esquívalo si puedes y si no elimínalo. Además de pistolas y rifles de asalto, hazte también con una katana y un cuchillo estilo Rambo; nunca se sabe cuando te puedes quedar sin munición. Acuérdate lo bien que te vino el cuchillo cuando jugabas al "Resident Evil" y te quedaste sin balas. Otro día puedes acercarte a un cuartel militar y arrasar con lo que pilles.
6º-Búscate un buen refugio. No valen de planta baja ni demasiado grandes. Un piso superior con un solo acceso y ventanas inaccesibles desde el exterior. Precaución con la escaleras, en cualquier rincón se puede esconder el fiambre de turno dispuesto a ponerte en su menú del día. Seguramente estarás tentado de quedarte con un chalet de los de la zona residencial con piscina, pista de pádel, sauna y demás pijadas. ¡Mala idea!. A no ser que dispongas de un ejército de guardaespaldas ni se te ocurra. Un cortijo así es difícil de controlar y no querrás jugar al pádel con un Aznar zombie...bueno ni con un Aznar no zombie tampoco.
7º-Para acabar con un zombie ataca a su cabeza, es la única forma de asegurarte que no se vuelva a levantar. No tengas remordimientos ni remilgos, ya sabemos que tú has sido un pacifista nato, defensor de las avurtadas del Kilimanjaro en peligro de extinción, pero se trata de tu supervivencia, y a no ser que tengas espíritu de mártir, no te andes con gaitas y transfórmate en un Terminator.
8º-Una vez instalado en tu refugio, tendrás que aprovisionarlo. Ve al supermercado y llena el maletero del coche con latas en conserva de todo tipo y botellas de agua. No te líes con los productos perecederos. ¿Que por qué?. ¡Coño porque son perecederos!. Si, jamones sí que puedes llevarte, sobre todo los que tienen la pezuña negra. LLévate todas las linternas y pilas que puedas y si eres capaz de montar un generador que te proporcione energía, un buen televisor, un dvd y un buen puñado de películas, que la soledad es muy mala. No te aconsejo el Home Cinema de 500 watios de potencia que los zombies están muertos pero no sordos.
9º-Dirígete a una farmacia y llévate vendas, analgésicos, antibióticos, mercromina, alcohol, agua oxigenada, material quirúrgico y un manual de "Cómo operarse a sí mismo a corazón abierto". ¿Condones?. Bueno si, más vale llevarlos y no necesitarlos, que necesitarlos y no llevarlos.
10º-Necesitas uno o varios vehículos para moverte por la ciudad. Un todoterreno no es mala idea, aunque no estaría de más que te agenciaras un BMR del ejército. No te aconsejo un tanque de la Acorazada Brunete, no vas a saber manejarlo y te puedes quedar encajado en alguna calle estrecha. Que quieres darte el gustazo y quieres estrenar todos los días un coche nuevo, pues adelante, el mundo es tuyo. Por fin podrás conducir aquel lamborghini miura que tenías en un poster en tu cuarto.
11º-Este manual puede servir tanto si vas solo como acompañado. Pero ojo con quien te juntas. Procura no ir en grupos demasiado numerosos, pues eso atrae impetuosamente a los muertos vivientes, además de que un grupo de individuos histéricos solo te puede conducir al desastre. Lo deseable es ir en pareja, sobre todo si tu partenaire es una chica, y sin son tres o cuatro tampoco pasa nada. Evita a las mojigatas que se pasen el día protestado o lloriqueando por las esquinas, escógelas del tipo Sarah Connors o Xena, la princesa guerrera.
12º-Procura que te acompañe un perro... no, el chiguagua de tu prima no vale, estamos hablando de un buen perro, no de una rata tiritona. Uno que te sirva de defensa y que te ayude con su sexto sentido. No lo alimentes con verdura como Will Smith en "Soy leyenda", pues un día puede darle un mono de carne y arrearte un buen bocado en la entrepierna.
13º-Si alguna vez te pillan desprevenido sin armas ni posibilidad de escape, actúa como ellos, pon los ojos en blancos, brazos estirados y emite sonidos guturales. Si tu actuación es buena podrás engañarles y escabullirte a la primera oportunidad. Repasa el método de interpretación de Lee Strasberg, a Paul Newman le fue muy bien.
14º-Tienes que tener cuidado con qué clase de zombies te enfrentas. No todos son iguales. Los hay como los de "La noche de los muertos vivientes" o los del juego "Resident evil" que son muy lentos. Salvo que te de una paraplejía galopante es muy difícil que te puedan atrapar. Sin son de este tipo llevarás una vida sin demasiados sobresaltos. Si te enfrentas a los de "El amanecer de los muertos" lo llevas jodido. Corren como condenados y además son más numerosos que los alemanes en Palma de Mallorca. Tendrás que vivir siempre en alerta. Si te tocan en suerte los zombies de "Soy Leyenda" vivirás espléndidamente de día, pero de noche las vas a pasar putas. Como te localicen estas en un serio aprieto, porque estos tíos, además de muertos, tienen la fuerza de La Masa y suben paredes como Spiderman y si encima le acompañan sus perritos zombies...

Bueno espero que te haya sido útil, y si a pesar de ello, al final has sucumbido, bueno pues únete al festín que no hay mal que por cien años dure...




viernes, 9 de abril de 2010

JOHN WILLIAMS, EL MAESTRO


Cuando se estrenó "La guerra de las galaxias" no solo se revitalizó la afluencia masiva a las salas de cine, también se volvió al sinfonismo de los clásicos de los 40 y los 5o, y su principal artífice fue John Williams, que con una partitura épica rompió con los moldes establecidos en los años 70, donde se subrayaba otro estilo de banda sonora, muy centrada en estilos minimalistas o influenciada por conjuntos y compositores de raíz popular que dejó sin trabajo a las grandes orquestas. Con Williams se retomaba la era dorada del cine de Hollywood y a los compositores como Wolfgang Korngold, Miklos Rozsa o Max Steiner. De la mano de Steven Spielberg y George Lucas se volvió al cine espectáculo y Williams se encargó de realizar, con mano firme, la música que daría ese sello personal a los trabajos de ambos cineastas, creando una escuela cuya influencia llega hasta nuestros días. Su reconocimiento en la industria del cine ha tomado forma, a lo largo de todos estos años, con cinco Óscar en su haber y 45 nominaciones, siendo, tras Walt Disney, el más nominado en la historia de la Academia.
Williams nace en New York en el año 1932 y su inspiración musical le viene de familia, ya que su padre fue percusionista de jazz del mítico quinteto de Raymon Scott. Estudia piano y composición en la Universidad de California y en el servicio militar dirigió la banda de la fuerza aérea de los Estados Unidos. Una vez terminadas sus obligaciones castrenses, trabaja como pianista de jazz en varios estudios y clubs de la Gran Manzana, teniendo la gran fortuna de trabajar para el prestigioso y maestro indiscutible Henry Mancini, participando en las bandas sonoras de "Peter Gunn", "Días de vino y rosas" y "Charada". En 196O ingresa en Columbia Records realizando algún trabajo conjunto con André Previn. En los Angeles inicia su carrera como orquestador en los grandes estudios de cine, colaborando con Bernard Herrmann, Miklós Rózsa, Franz Waxman y Alfred Newman, todos ellos gigantes de la historia de la música en el cine. Incluso llegó a tocar el piano en alguna banda sonora de Jerry Goldsmith, otro compositor que también se considera uno de los baluartes del regreso del sinfonismo clásico al cine actual y al que se le ha querido, por parte de algunos, involucrar en una guerra algo frívola para ver quién de los dos atesora más calidad en sus composiciones fílmicas. Sus primeros trabajos como autor de bandas sonoras fueron para las películas "Cómo robar un millón" y "La aventura del Poseidón". En 1971 gana el Óscar por la adaptación musical de "El violinista sobre el tejado". Pero su giro hacia la fama imperecedera transcurriría en el año 1974, cuando los destinos de Spielberg y de Williams se cruzan y éste compone la banda sonora para "Loca Evasión". Al año siguiente se consolidaría una relación que llega prácticamente hasta nuestros días, cuando el compositor neoyorkino afronta el trabajo de poner música a "Tiburón", obra maestra indiscutible del cine de aventuras por excelencia. Spielberg y Williams, una vez realizado el montaje del film, estuvieron de acuerdo en que la música tenía que tener un carácter claramente aventurero y para ello se inspiraron en sonidos de Stravinsky y Vaugh-William. Esto que para algunos puede ser síntoma evidente de poca originalidad, no es sino la forma habitual en la que trabajan la inmensa mayoría de los compositores que componen bandas sonoras. Se inspiran en los clásicos, en otros músicos del séptimo arte e incluso en sí mismos. De hecho no son pocos los que toman como inspiración al propio John Williams. Para el tema del tiburón se eligió un leif motiv dramático compuesto de cuatro notas, reforzando el ataque del escualo con una música ya legendaria en todo el mundo. Tal fue la relación entre el cineasta y el compositor, que, en algunas ocasiones, el primero permitió que Williams compusiera su música con un boceto elaborado de la trama, y después, inspirándose en la misma, se rodaran algunas secuencias. El éxito incuestionable de "Tiburón" vino acompañado por un Óscar a la mejor banda sonora, un premio BAFTA, un Globo de Oro y un Grammy.
Steven Spielberg recomendó a su amigo George Lucas que contara con los servicios de Williams para "La guerra de las Galaxias", siendo el resultado por todos conocidos. Nadie podría separar aquello de "Hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana..." de la fanfarria que le acompaña, al igual que "La marcha imperial" se ha convertido en una referencia de cinéfilos y adictos a la saga galáctica. La intención de Lucas de no utilizar sonidos electrónicos y apostar por el sinfonismo más profundo, le reportó, entre otras cosas, a Jhon Williams su tercer Oscar y convertirse en la banda sinfónica original más popular de la historia, con sus más de cuatro millones de copias vendidas.

Después de la que muchos consideran como su mejor banda sonora, "Encuentros en la tercera fase", se ocuparía de poner música para uno de los films en los que, seguramente, Spielberg puso más el corazón. "E.T., el extraterrestre" fue un proyecto en el que no se confiaba demasiado, se preveía que podría ser un éxito sin demasiadas alharacas, pero la realidad fue que aquella pequeña historia de amistad tuvo unas repercusiones en taquilla brutales, permaneciendo en algunos lugares hasta un año en cartel, algo que hoy es absolutamente impensable. También le reportó a Jhon Williams el Oscar a la mejor banda sonora. En el siguiente vídeo se nos relata cómo fue aquella experiencia:




En 1993, con "La lista de Schindler", el compositor anunciaba su retirada, hecho que realmente no sucedió porque aún sigue estando en la brecha, aunque si le valió su último premio conseguido en la Academia. A sus espaldas quedan además de las ya reseñadas, las bandas sonoras de "El coloso en llamas", "Drácula", "Superman", "En busca del arca perdida", "El imperio del sol", "El turista accidental", "Nacido el 4 de Julio", "Parque Jurásico", "Siete años en el Tíbet", "Salvad al soldado Ryan", "Atrápame si puedes", "Harry Potter y la piedra filosofal", "Memorias de una geisha" y así hasta completar más de un centenar de composiciones, en los que a pesar de su estilo más que reconocible, ha ofrecido muestras más que suficientes de versatilidad y genio. Además, Williams, ha compuesto más de 5O composiciones fuera del mundo del cine, sin contar la música compuesta para cuatro Juegos Olímpicos y diverso temas para la televisión.
John Williams es en definitiva una figura relevante del séptimo arte, alguien sin el cual no se puede comprender la música que ha acompañado al cine en los últimos cuarenta años, el hombre que ha puesto la banda sonora de nuestras vidas y, al fin y al cabo, un maestro.