
BUCK, LA COMADREJA
Cuando acudí con mi hija pequeña a ver "Ice Age 3: el origen de los dinosaurios", pensé que sería una experiencia anodina, tal como sucedió con el visionado de sus dos anteriores entregas. Esto no ocurre cuando uno acude religiosamente para contemplar la última maravilla de Pixar, pero, ante otras propuestas, uno se auto impone el sentido práctico de contemplar un espectáculo visualmente entretenido, aunque inocuo. No se espera demasiado de películas como "Lluvia de albóndigas" o "Bolt".

Lo cierto es que esta tercera entrega de las aventuras del mamut, el tigre de dientes de sable y el perezoso comienza sin demasiadas aspiraciones. La película transcurre con su línea habitual hasta que irrumpe un personaje que rompe con su ritmo adormecido. Esta creación animada no es otra que Buck, una comadreja prehistórica con un parche en el ojo, una mezcla astuta de Ben Gunn de "La Isla del Tesoro" y Charlie Marlow de "El corazón de las tinieblas".

El enemigo misterioso de Buck, su Kurtz particular, es una legendaria bestia, Rudy, con el que mantiene una lucha incansable. En uno de sus mortales combates, la comadreja perdió un ojo y el relato visual de aquella batalla es lo mejor de la película. El sentido de la existencia de Buck, el significado de su misión en un mundo olvidado por el tiempo, está unido estrechamente con la vida de su némesis, sin el cual no sería más que un ser insignificante y perdido. Es un personaje inmerso en la locura de su propia soledad y un superviviente al que su lucha atávica con la bestia, le ha hecho más fuerte.

Tampoco vayan a pensar que se trata de una nueva versión de "Apocalypse Now", al fin y al cabo se trata de un film de animación dirigido a todos los públicos, con todas sus concesiones típicas del género. Ya saben que los cinéfilos, de tanto sacarle punta a las películas, terminamos, en algunas ocasiones, por romperla. Mi más sincera felicitación a los creadores de Buck, porque transforma una simple e inofensiva película infantil en una aventura trepidante, digna de tener en cuenta.