martes, 4 de marzo de 2014

LA ODISEA DE CAMBIAR UNA BOMBILLA


Mi primer coche fue un Seat 127 y, cuando levantabas el capó, había espacio suficiente como para tumbar un caballo percherón. No era difícil cambiar una bombilla fundida de algún faro y la mecánica del motor era más simple que el mecanismo de un chupete. Sin tener idea de motores, recuerdo como desmontaba el carburador para que le entrara más aire y acelerarlo. Decían que los coches de entonces se arreglaban con un destornillador y cinta aislante. Probablemente no fuera así, como tampoco lo fue el hecho de que yo fuera capaz de arreglar aquel carburador, pero sí que era todo mucho menos complejo que ahora. Por aquellos años si tenías un problema con el coche lo primero que hacías era abrir el capó y mirar con cara de interesante el motor, como si una comunión de perfecta sincronía se pudiera establecer entre aquel montón de hierros y el conocimiento mecánico que se suponía casi instintivo. Naturalmente todo era una farsa y aquella cara de póker sólo significaba que no se tenía ni idea, recurriendo al clásico empujón, que en no pocas ocasiones te sacaba del apuro. 


Ahora la cosa es muy distinta. Si abres el capó de un coche nuevo lo verás lleno de cables, tubos y otros componentes mecánicos y electrónicos. Se parece más a la nave Nostromo que a un utilitario. Apenas hay lugar ni para meter un alfiler, así que es inútil solventar alguna avería salvo que seas un mecánico experto. Otra cosa distinta es cambiar una bombilla fundida del faro delantero. Parece algo rutinario, que el orgullo y el no querer engordar la cuenta corriente de los concesionarios te obligaría a realizar tu mismo. Ignoro cómo estará actualmente la ley al respecto, pero antes, si llevabas un faro sin luz, la Guardia Civil te podía exigir que la cambiaras tu mismo antes de seguir la marcha. Lo primero que observas, cuando te armas con tu bombilla dispuesto a la operación cual cirujano avezado, es que no hay espacio, apenas para meter la mano sin poder ver absolutamente nada del mecanismo de extracción. Comienzas a palpar a duras penas y tu mano pronto sufre los primeros arañazos. Antes has leído el manual de instrucciones, breves muy breves instrucciones, y la cosa no parecía tan difícil. Agarrar el alambre del mecanismo, soltarlo y cambiar la bombilla. Coser y cantar. Llevas más de una hora hurgando con tu mano amoratada que comienza a sangrar entre maldiciones, tacos y blasfemias, te acuerdas de la madre del ingeniero que diseñó el motor. 

Utilizas un pequeño espejo de esos que llevan las mujeres en el bolso para retocarse el maquillaje. Es muy mono, dorado y con incrustaciones de falsas piedras preciosas, y esperas poder ver algo de ese mecanismo infernal que libere la maldita bombilla. Es inútil, en un momento de la maniobra, el espejo se te escapa y es engullido por el motor. Algún día aparecerá y los científicos del futuro intentarán adivinar qué función ejercía tan monísimo espejito en aquel motor del demonio. Tu mano empieza a descarnarse y podrías rendirte, pero ahora estás muy cabreado, lo suficiente para no humillarte en la puerta de un concesionario. Llevas más de dos horas luchando a muerte en tan reducido espacio, tus dedos, que ya parecen un par de chorizos de Cantimpalos,  intentan soltar el mecanismo de alambre. Sólo hay que apretarlo para liberarlo. Es sólo eso, un miserable alambre, pero no cede, debe de estar compuesto de ultra aleación Z. Intentas abordar el problema desde otro punto de vista y, como quien no quiere la cosa, te dispones a desmontar el faro, ya puestos a liar el barullo, pues que sea a lo grande, con medio motor en el regazo. Lo primero que notas es que los tornillos no son de este mundo, no por lo menos del que tu dominas de toda la vida, para fastidiar no son ni los habituales ni los de estrella, son de los denominados Torx, tócate los... Acudes raudo y veloz a la ferretería y con vagas descripciones consigues la ansiada herramienta. Una vez extraídos los dichosos tornillos observas que la realidad permanece inmutable. Esto es, el faro se mantiene fijo, como por arte de magia. Lo zarandeas, le insultas, le empujas, haces palanca y nada, ni caso, ni se mueve un milímetro. ¿Para qué demonios servían entonces los tornillos?, ¿qué sujetan, la nada? Maldición, ahora lo entiendo, debe ser una conspiración de los ferreteros, para deshacerse de los condenados destornilladores Torx.

Con una frustración del quince vuelves a meter la mano en aquella micro cámara de tortura, en busca del estoico alambre. Cuando extenuado y casi derrotado lo consigues, la pieza salta por los aires y caen armoniosamente por una alcantarilla situada de forma estratégica debajo del coche. Son unos momentos tensos, mezcla de un esporádico triunfo y una frustración colérica. El destino se burla de tu odisea, no deja que ganes de ninguna manera. Cambias la bombilla sin el alambre de marras y, meses después, te comunican en la ITV que el faro apunta alto. Hay que arreglarlo. La venganza se sirve en plato bien frío. Claro que ya me gustaría ver a la Guardia Civil ayudándote a cambiar una bombilla en plena noche y lloviendo. ¿Alguno de ustedes cree en los milagros?



36 comentarios:

  1. Y no solo los faros. Hoy en día hay modelos que hasta para mirar la varilla del aceite parece que tienes que estudiar ingeniería aeroespacial.
    Un saludo

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    1. Yo aún puedo localizarla, pero tiempo al tiempo, que a buen seguro pondrán remedio a ello y te la colocaran codificada.

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  2. La gran norma de la electrónica es que si no sabes arreglar algo no hurgues, porque es imposible que lo arregles y las probabilidades de empeorar la avería son muy altas. Además, un fallo del sistema o de algún componente será fácilmente identificado por un experto. Pero si te pones a toquetear no sólo lo joderás más, si no que luego no sabrás explicar qué has hecho y al técnico de turno le complicas la misión.

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    1. Es una manía que tengo, desde pequeño, el destripar cualquier aparato que muestre alguna avería, con la fútil esperanza de poder arreglarlo.

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    2. y la emoción de arriesgarse en plan aventurero, en plan descubridor de América? Otra cosa es que con nuestros conocimientos sea la mayoría de las veces como pretender hacerlo saliendo desde El Puerto de Santa María con la colchoneta de la playa... (pero, durante cinco segundos, qué sensación!)
      Un saludo,
      rafarrojas

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    3. Jajaja, bueno no era esa mi intención, sólo cambiar una lámpara, pero desde luego ahora con esos motores sería una gesta parecida a la de la colchoneta.

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  3. Hoy en día cuando se funde una bombilla es mejor pegarle fuego al coche y cobrar el seguro.

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    1. No me de ideas amigo Piedra, no me de ideas...

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  4. Hay que tener mucho valor para empezar a quitar tornillitos del motor... aunque sean supuestamente de la bombillita de la luz. Lo llego a hacer yo y explota el coche o algo.

    Creo que cada vez lo hacen más complicado a propósito, para que tengamos que pagar para cambiar el aceite, la batería o el líquido del parabrisas... cosas que antes podíamos hacer sin volvernos locos. En fin... espero que no te salga muy caro equilibrar la luz. >_<

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    1. Seguro que es así por parte de los concesionarios, hacer caja hasta para algo tan tonto como cambiar una lámpara. Luego, encima, piden subvenciones para vender más coches.
      Bienvenida a la Guarida Jill.

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  5. Hola Pepe,
    En mi coche (que ya tengo desde hace más de 10 años) una de las luces se puede desmontar de manera mas o menos sencilla como bien explicas tu, la otra (la del lado derecho es imposible, puesto que por diseño pusieron una caja tan pegada a la bombialla, que hay que desmontarla en taller.
    Así, que mi coche , siempore "por diseño" no es posible para nadie que no posea un taller mecánico montar una simple bombilla. Si, que tiempo aquellos, aun recuerod mi primer seat, que más que un coche parecía una barca por como tomaba las curvas.
    Pero así con los coches, como con todo, avanza todo tanto que la Nostromos ;-z pronto parecerá tambiena nticuada.
    Un abrazo Maestro. ^_^

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    1. Pues ya tiene suerte, porque en el mío, un Xsara Picasso, no hay manera en ninguno de los dos faros delanteros. Por poner problemas, fíjese que lleva la batería debajo del asiento y para cambiarla hay que desmontarlo. Con lo fácil que es hacerlo cuando está colocada en el motor, es decir en el sitio de toda la vida.

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  6. ¡Jajaja! Qué buena entrada, Pepe, me hiciste sonreír muchísimo, je.
    La cuestión mecánica es, para mí, más difícil que aprender a hablar coreano: no me animo ni siquiera a abrir el capó del auto.
    ¡Saludos!

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    1. Bueno, bueno, no crea, algunas veces me cuesta dar con la palanca que abre el capó.

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  7. Yo ni conduzco ni tengo coche, pero por mi amplia experiencia como copiloto y paciente "escuchadora" de maldiciones dedicadas al tráfico y al automovil en sí, sé de que hablas.
    Concretamente lo de los faros tiene delito, si te consuela no eres torpe, es practicamente imposible cambiarlos. De eso se trata, en los coches y cualquier otro aparato todo está ahora diseñado para que nadie pueda hacer su chapucilla y en muchos casos para que al mínimo problema salga más a cuenta comprar otro aparato nuevo antes que repararlo, es así...
    Besos

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    1. Curiosamente ayer se me estropeó el radiador o emisor térmico de la mesa camilla. Y, aunque con toda seguridad jamás lo podría haber arreglado, es que carecía de tornillos para poder abrirlo. Estaba hecho de una pieza. Todo un sistema para que los manazas no podamos tener ni una sola oportunidad de probar nuestras habilidades.

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  8. Si señor, ahí le has dado, yo en sus tiempos, con mi Talbot horizón, era capaz de cabiarle el aceite y los fltros, las bombillas y alguna cosilla más, evidentemente sin tener ni puta idea de mecáica, ahora te da avería, lo llevas al taller y lo conectan a un portátil con wifi :O acojonante, yo ya hace tiempo que lo dejé por imposible, la bombilla en el mio la sigo cambiando, en el de la mujer no porque para acceder a donde se cambia hay que desmontar veinte cosas :)

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    1. Ciertamente, hoy en día no hay que llevar el coche a un mecánico de los clásicos, con el mono azul y grasa, sino a un informático.

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  9. Mr, Cahiers, muy divertida entrada, por suerte no tengo auto, y despues de leer esto menos que menos, saludos.

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    1. También tiene sus ventajas, y si no es necesario mejor no comprar o dejar guardadito en el garaje.

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  10. Por unos 1200 euros de nada, póngale faros de xenon, tiene buenas ventajas... son autorregulables y la lámpara dura muchos años sin que se rompa.

    O mejor, por unos 30 eurillos que cualquier mecánico de barrio, con palillo en boca e indispensable calendario de macizorra en cueros, le haga el favor de sustituirle la bombilla.

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    1. Tendré que ir, aunque solo sea por lo de la macizorra...

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  11. ;-)) Menuda odisea, sí PEPE, estoy contigo. Parecían ser diseñados para hacer sufrir a quien se atrevía con ellos. Faros del diablo podía pensar uno!!
    Saludos

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    1. Mientras no se fundan los dos faros en una carretera por la noche, de esas que salen en las películas de miedo...

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  12. Ese modelo de coche era el que tenía mi padre. Le recuerdo abriendo el capó y con expresión de un médico examinando un paciente decía: "Son las bujías" o el delco, la correa del ventilador... todos esos términos que suenan a arameo para un negado como soy de la mecánica y que no tiene carnet. De todos modos mi vehículo soñado era la furgoneta Wolkswagen de Scooby-Doo.
    Saludos. Borgo.

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    1. Pues ese coche andaba muy bien para el motor que tenía. Siempre se decía que le faltaba una marcha más para que no fuera tan acelerado. Aunque la verdad, lo compré de segunda mano y era raro la semana que no tenía que pasar por el taller.

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  13. Bueno, Cahiers, en este tipo de post no hace falta que te diga ya nada ¿verdad? Jajajajajaaja... Muchas gracias por este buenísimo rato, eres único poniéndole humor a estas situaciones tan... desquiciantes porque, sí, esto que describes tan magistralmente aquí está basado en hechos reales, y mucho más reales de lo que quisiéramos.

    Gran entrada, desde luego tú no desentonarías entre los ilustres miembros de La Codorniz. Ale, ya te lo he soltado :)

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    1. Real como la vida misma, y para colmo me ha sucedido más de una vez, alguna con mejor o peor fortuna, pero ya ve que no escarmiento.
      En La Codorniz ya me pilla tarde, pero en El Jueves...

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  14. ¿Así que tienes un Picasso? Ja, ja, igual que yo. Sé de que alambre hablas, pero ya te adelanto que tenemos suerte porque la maniobra al menos se puede realizar: a muchos de los coches modernos no hay forma de cambiarles la bombilla, tienes que ir al taller. Sin ir más lejos, el coche de mi mujer, un Renault Modus: 60 pavos cambiar una bombilla.
    Pues yo sí creo en ese milagro que comentas al final. No una sino dos bombillas llevaba fundidas: sin faros, al anochecer, a 200 km de mi casa y yo sin darme cuenta. Una patrulla de tráfico de la Guardia Civil me vio, me adelantó, me mandó parar en la cuneta y me informó del tema: o las cambiaba o el coche inmovilizado hasta que llamara a la asistencia: yo sólo llevaba un repuesto. Me escoltaron hasta la gasolinera más próxima, compré la bombilla que me hacía falta y los guardias me ayudaron en la reparación (corrijo, prácticamente las cambiaron ellos). Y algún ejemplo más podría dar de fantástico comportamiento por parte del denostado cuerpo que, como en todas partes, de todo hay. Pero mal sueldo y mucha responsabilidad, eso fijo que sí que tiene.
    Saludos.

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    1. Pues voy a tener que hacer que me paren, los Civiles, para ver si me hacen el favor y me cambian la lámpara. 60 eurazos por una tontería, no está nada más para seguir haciendo caja. Pero, se mire como se mire es un atraco a mano armada.

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  15. Hace que no tengo coche... ni recuerdo. Y siempre de segunda mano, de esos con dirección "resistida" y "aire en condiciones" (cuando funciona la ventanilla). Y no sé quien se encargaba del tema luces, pero yo no. Así que transporte público al poder y amigos generosos para cuando es realmente necesario. Me gustaría tener una razón del tipo: es que soy solidaria con el medio ambiente y tal, pero no es cierto. Me quité de algunas cosas para poder disfrutar de otras (no daba pá más). Y en vez de un hijo tonto (el coche, que dicen) a otra cosa, mariposa.
    Un saludo.

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    1. Un coche viejo te sale por un ojo de la cara, empiezan a salirte averías por todas las partes y no se puede costear. Mejor librarte de él, o te saldrá, en efecto, más caro que un niño tonto.

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  16. Cada vez todo se hace más dificil de arreglar y más facil de estropearse, llegara el día que salga más barato comprar un coche nuevo que repararlo.

    Mi reconocimiento y admiración por el cambio de la bombilla, es una hazaña digna de un héroe y un valiente.

    Saludos.

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    1. Además es curioso, porque cuando era fácil cambiarla casi nunca se fundía. Ahora pasa justo al contrario.

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  17. Me he reído mucho y he empatizado con la frustración de cambiar una bombilla....Lo he intentado dos veces y al Citroën C4 no hay por dónde meterle mano! El faro es inaccesible y sí,yo también ftmui con destornillador de estrella. Cuando estás junto al faro delantero te das cuenta que es más sencillo repara una maqueta 1;43 que tu propio coche. Pero nada, mi C4 no entiende de superglu.. El Seat 127, por cierto, uno de mis coches favoritos, de los más entrañables. Hace poco lo conseguí a escala 1:43 Me ha encantado la publicidad del 127 Abrazos

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    1. Esa publicidad es muy curiosa y algo descarada, pues colocar al 127 ante un piloto de fórmula 1, y lo que éste dice, es todo un atrevimiento.

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