Mostrando entradas con la etiqueta CINE RELIGIOSO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CINE RELIGIOSO. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de abril de 2012

JESUS DE NAZARETH


Estoy convencido de que soy un tipo de lo más peculiar. Debo ser el único ateo convencido que suele programarse en Semana Santa un ciclo de cine religioso relacionado, como no podía ser de otra manera, con el tema de la pasión de Cristo. Ya escribí una entrada sobre este interesante tema en el 2010. Ahora les voy a contar mis impresiones sobre "Jesus de Nazareth" de Franco Zeffirelli, y no porque sea considerada la mejor adaptación que se ha realizado, sino por dos aspectos que me resultan ciertamente interesantes.
La traslación a la pequeña pantalla, que llevó a cabo el director italiano en 1977, no se puede decir que sea ni de lejos la más revolucionaria, todo lo contrario, siempre se ha manifestado la ortodoxia del realizador, su conservadurismo y su carencia de riesgo. Aspecto que si posee, por ejemplo, el trabajo de Mel Gibson al aventurarse en la exposición, sin paliativos, de la violencia más radical, que algunos podrían considerar demasiada cercana al cine gore, o por el supuesto trato dispensado a los judíos. Atrevida y polémica lo fue también en su día "La última tentación de Cristo" de Scorsese, que provocó un incomprensible escándalo en algunos sectores religiosos, que no entendieron absolutamente nada y se lanzaron directamente a la yugular con un juicio incorrecto y precipitado.



Siendo como es "Jesus de Nazareth" una propuesta que agrada a los sectores más conservadores del catolicismo, mantiene, no obstante, algunas virtudes no exentas de cierto mérito. La primera es el impecable reparto. No es un asunto baladí contar con Anne Bancroft, Christopher Plummer, Ernest Borgnine, Michael York, Ian McShane, Laurence Olivier, James Manson, Anthoy Quinn, Ralph Richardson, Peter Ustinov, Rod Steiger y otros eficientes y conocidos actores de televisión. Aunque alguno de ellos tuviera un peso de poca importancia, el conjunto de sus interpretaciones le otorga al trabajo de Zeffirelli una consistencia más que aceptable. La elección de un relativamente poco conocido Robert Powell para el papel de Jesucristo fue más que un acierto, pues dota al personaje de una mirada magnética difícilmente equiparable a la que han aportado otros actores a lo largo de la historia para dicho papel. Otorga, al mismo tiempo, grandeza y una poca disimulada vulnerabilidad que enriquece su actuación sin ningún tipo de dudas.



La parte más interesante de esta adaptación televisiva es, por supuesto, la que narra la pasión de Jesucristo y como decía anteriormente, hay dos momentos que me resultan muy interesantes. El primero de ellos es un supuesto diálogo entre Barrabás (Stacy Keach) y el Mesías, antes de su crucial encuentro ante la sentencia de Pilatos. En esa improvisada reunión, Barrabás, dibujado aquí como un zelote y no como un simple criminal, le propone a Cristo su colaboración para combatir la dominación romana, pero obtiene una respuesta que es imposible de asumir. Jesús le dice que hay que amar a los enemigos y perdonar. Barrabás escucha esas palabras con asombro, como si las pronunciara alguien que ha perdido el juicio. Es el enfrentamiento entre dos formas de pensar, entre dos mundos distintos, el pragmatismo de Barrabás y el mundo ilusorio de quien proclama que su reino no es de este mundo. En ese momento se produce una fisura irreparable, pues la frase "ama a tus enemigos" es toda una suerte de rendición ante la adversidad, una filosofía que, efectivamente, no es de este mundo y que, de una manera u otra, sella el destino de Cristo.



Otro momento muy estimulante es la aparición de Pilatos, un inmenso Rod Steiger. Llega a caballo, con el polvo del camino, hastiado y cansado del destino que le ha tocado en suerte. Es también un pragmático como Barrabás y se mantine en un estado de enfado casi permanente, mezclado con cierto tono socarrón. Saturado de mesías, religión y costumbres judías, acepta de mala gana la comparecencia de los miembros del Sanedrín que le traen como reo a quienes ellos manifiestan que es un blasfemo peligroso, merecedor de la muerte. Pilatos observa a Jesucristo con una mezcla de burla y a la vez de cierta simpatía entrañable, ante lo que considera que es una muestra más del paroxismo de una época y de un lugar. Ante las respuestas de tan peculiar personaje, el prefecto romano sentencia: "Este hombre no es un delincuente, es un soñador". El resto de la historia es de sobra conocido.


martes, 19 de abril de 2011

CASTING PARA JESUCRISTO SUPERSTAR

Siempre he pensado que a la película de "Jesucristo Superstar" no le vendría mal un remozado remake, con nuevos sonidos y decorados. Pero, ¿cuál sería el casting ideal para los principales papeles?. Yo he elegido una versión heavy, pero me imagino que cada uno de ustedes tendría su visión particular. Sean por un día directores de casting y elijan su particular elenco. Pueden optar por su género musical favorito. Por ejemplo, supongo que el amigo Marcos Callau le daría el papel de Jesucristo a Frank Sinatra, el de Judas a Sammy Davis Junior y el de Pilatos a Dean Martin. DAVID COVERDALE (WHITESNAKE) EN EL PAPEL DE JESUCRISTO


RONNIE JAMES DIO EN EL PAPEL DE JUDAS


SIMONE SIMONS (EPICA) EN EL PAPEL DE MARIA MAGDALENA


OZZY OSBOURNE EN EL PAPEL DE HERODES


ROB HALFORD (JUDAS PRIETS) EN EL PAPEL DE PILATOS

ROB ZOMBIE EN EL PAPEL DE CAIFAS

lunes, 29 de marzo de 2010

EL CINE Y LA PASION DE CRISTO


El cine encontró en la historia de Jesucristo suficientes dosis de interés, como para intentar componer su imagen de múltiple formas y maneras, sin embargo solo unos cuantos actores elegidos han permanecido en nuestra memoria.

JESÚS DE NAZARET (1977-Franco Zeffirelli): El actor, casi desconocido, Robert Powell encarnó a un mesías sacado de la imagen más tradicional que nos ha llegado hasta nuestros días. Su mirada magnética nos atrae y nos hace pensar que el auténtico Jesús debió de poseer una parecida. Película maltratada por la crítica, pero que en mi opinión cuenta con unas excelentes interpretaciones, a cargo de un elenco de actores de primer orden: Anne Bancroft, James Mason, Rod Steiger, Peter Ustinov, Laurence Olivier, Claudia Cardinale, Ralph Richardson, Anthony Quinn... Por cierto, la interpretación que Rod Steiger hace de Poncio Pilato es una de las mejores que se recuerdan.

LA PASIÓN DE CRISTO (2004-Mel Gibson): Acusada por algunos como una muestra innecesaria de cine gore, lo cierto es que nadie ha podido poner pega alguna a la factura impecable de este film, ciertamente duro, a veces de una crueldad insoportable, con un James Caviezel, que a pesar del sufrimiento extremo, es capaz de un par de pinceladas de humor, algo no demasiado habitual en el género.

LA ULTIMA TENTACION DE CRISTO (1988-Martin Scorsese): Nunca comprendí la encendida polémica que este film levantó en sectores muy católicos, pues lo que se narra es en realidad una tentación hipotética que no se llega a consumar. Willem Dafoe compone un Jesucristo humano y reflexivo.

BEN-HUR (1959-William Wyler): La figura del mesías aparece aquí siempre de espaldas a la cámara y obtenemos la grandeza que inspira, a través del gesto de los que lo observan, ya sea para recibir ayuda incondicional o para contemplar su calvario.

EL EVANGELIO SEGUN SAN MATEO (1964-Pier Paolo Pasolini): Un actor aficionado, Enrique Irazoqui, dio vida a esta neorrealista visión de un Jesucristo de aspecto tosco y poco carisma, pero que, tras un sereno visionado, se descubre más atrayente de lo que un principio nos pudiera parecer.

LA HISTORIA MAS GRANDE JAMAS CONTADA (1965-George Stevens): Max von Sydow da vida a un Jesucristo de visión pesimista en un entorno más parecido al de un western que a una película de corte religioso. Se potencia el lado divino del enviado en perjuicio de su humanidad que aparece distante y fría.

REY DE REYES (1961-Nicholas Ray): Con un actor ciertamente mediocre como Jeffrey Hunter, Ray, no obstante, nos ofreció su buen hacer en un film que pretende potenciar el lado irrefrenable del mensaje de Jesucristo.

JESUCRISTO SUPERSTAR (1973-Norman Jewison): Andrew Lloyd Webber nos ofreció, en forma de musical, su visión de los evangelios, visión, por otra parte, bastante respetuosa y nos regaló canciones ya inmortales sobre la figura del nazareno. La estética del film y su puesta en escena han quedado muy perjudicadas por el tiempo, y ese tono de contracultura Hippie absolutamente desfasado. ¿Alguien se atrevería a realizar un remake con una puesta al día?.