sábado, 15 de octubre de 2011

ANECDOTAS DEL ESPERPENTO


Ramón María del Valle-Inclán además de ser un excelso novelista y poeta fue también una figura de singular magnetismo, un personaje excéntrico y un bohemio sin parangón. Su vida está repleta de momentos insuperables, que se entroncan en la firme aplicación personal e intransferible del esperpento más transgresor. Asistente habitual de tertulias de café en donde solía coincidir con personalidades del calibre de Pío Baroja, Azorín o Benavente, superviviente de una economía personal de lo más precaria, pero dotado de una habilidad especial para la dialéctica y la verborrea más ingeniosa.


Solía pasear con una indumentaria de lo más extraña y sus encuentros no dejaban indiferentes a nadie. Una vez, mientras caminaba por Madrid, se cruzó con Pío Baroja y Unamuno, dos enemigos de estilo que se repudiaban entre sí. Se saludaron atentamente y después de caminar cordialmente se ensalzaron en una bronca descomunal en la que los gritos e insultos provocaron un escándalo considerable. Sobre su carácter Pío Baroja escribió lo siguiente: “Como se sentía dictador en su tertulia, tenía a veces riñas desagradables. Valle-Inclán se hallaba entonces en el apogeo de la altivez y de la impertinencia.” En otra ocasión, en una tertulia, aparentemente inofensiva, se discutía sobre un duelo que se había producido recientemente. Valle-Inclán se enfrentó a un joven escritor y periodista, Manuel Bueno Bengoechea, sobre el tema del honor y el asunto derivó en bronca, cuando el novelista gallego le amenazó blandiendo una botella y gritándole "¡Majadero, majadero!. Manuel Bueno le soltó un bastonazo en la muñeca, acabando Valle-Inclán en el hospital, donde se le realizó una cura de urgencia, cura, por cierto, muy deficiente que acabó por producirle gangrena y la posterior amputación del brazo. Inclán solía contar con su habitual humor que había perdido el brazo víctima del ataque de un fiero león o "cuando ordené a mi fiel criado que me lo cortara para elaborar un buen estofado". Sin embargo, ambos personajes terminaron por hacer las paces con las siguientes palabras del rey del esperpento: “Mira, Bueno, lo pasado, pasado está. Aún me queda la mano derecha para estrechar la tuya. Y no te preocupes, que aún me queda el otro brazo, que es el de escribir”. Manuel Bueno acabaría, años después, fusilado por un grupo de milicianos en 1936, recién comenzada la guerra civil.

En otra ocasión, tras prohibir el dictador Primo de Rivera los partidos políticos y cualquier tipo de manifestación ideológica, Valle-Inclán se paseó en plena calle vestido de capitán carlista y enarbolando la bandera tradicionalista, lo que provocó que acabase con sus huesos en la cárcel, en donde se le oía vociferar: "¡Españoles, soy vuestro rey Alfonso XIII. Primo me ha encarcelado porque quiere que abdique en él! ¡Salvadme!". Solía esconderse de su casero en el armario y, a pesar de su penuria económica, tenía un criado que se sabía perfectamente como excusar al señor cada vez que se le buscaba por motivos de deudas.

En 1927 Joaquín Montaner, un escritor mediocre, estrenó en el Teatro Fontalba de Madrid la obra "El hijo del diablo". Valle-Inclán acudió al mismo con ánimo de venganza, pues Montaner había sido secretario del Comité Organizador de la Exposición Universal de Barcelona y no había seleccionado ninguna obra del dramaturgo gallego para el evento. Cuando la gente aplaudió al concluir la obra, Valle comenzó a gritar "¡Muy mal, muy mal!, lo que provocó su detención por parte de la policía. Mientras se resistía al arresto vociferaba: "¡Arresten a los que aplauden!".

Habitual presidente en varias tertulias y tormento de las nuevas promesas, en una ocasión un joven poeta, tras muchos ruegos, consiguió recitar su trabajo. Asustado, comienza su poesía ante el silencio de los presentes. En un momento de la actuación de rapsoda, Inclán suelta un rebuzno y ante la pregunta del joven de "¿quién ha rebuznado?", éste le contesta: "Nadie, es que hay eco". Acuciado por sus dificultades económicas se embarca en una aventura, al estilo "El tesoro de Sierra Madre" con su amigo Ricardo Baroja. Ambos organizan a caballo una expedición a las minas de Almadén en busca de plata, aunque lo único que consiguió fue dispararse accidentalmente un balazo en un pie.
Fue un contumaz enemigo de José de Echegaray, de hecho estuvo a la cabeza en un movimiento de repulsa por la concesión del premio Nobel al polifacético intelectual, y le declaró la guerra absoluta cuando surgió cierta sospecha de manipulación en unos premios literarios en los que Echegaray confabuló para que no se les concedieran a Valle-Inclán. Este se dedicó en una tertulia a despotricar del reciente premio Nobel y cuando observó que un hijo suyo se aproximaba manifestó lo siguiente: "Ese don José está obsesionado por la infidelidad matrimonial. Todas sus obras son autobiografías de un marido engañado". Cuando el vástago de Echegaray le increpó, manifestando que tuviera respeto, pues él era su hijo, Inclán le espetó "¿Está usted seguro, joven?", lo que provocó la carcajada general.
No cabe duda de que Valle-Inclán fue alguien de singular carisma, que, de haber vivido sus andanzas en la actualidad, hubiera sido lo que se denomina "un monstruo mediático" y estoy convencido de que tanto Fernando Fernán Gómez como Paco Umbral siempre quisieron ser el perpetrador del esperpento, o por lo menos lo intentaron.




martes, 11 de octubre de 2011

GRANDES MOMENTOS DEL TEBEO: EL ANTIDOTO

El profesor Bacterio le suministra un remedio al Súper para quitarle el dolor de cabeza. Pero, la cosa sale mal y, en vez de suprimirle el dolor, transforma la cabeza de éste en la de un cerdo. El Súper enviará a Mortadelo y Filemón en una peligrosa misión a Bestiolandia en busca de un antídoto, unas hojas de hierbajus apestosus, que le devolverá a su estado original. Como nadie regresa con vida de tan mortífero país, el profesor Bacterio les suministra un diabólico invento, el mimetizador, que traerá de cabeza al pobre de Filemón.


Este es el descacharrante argumento de "El antídoto", del año 1973, en donde Ibáñez despliega su habitual humor, pleno de golpes, porrazos, carreras y situaciones absurdas, como la que aquí les muestro, realmente ingeniosa, con mala uva y algo surrealista:











jueves, 6 de octubre de 2011

PELICULAS WAKA


Hoy no voy tratar de hablarles ni de "Ciudadano Kane" ni de "Muerte en Venecia". Carlos Herrera define este género como el de películas waka, término que no se exactamente de donde viene, pero que engloba films para pasar el rato. Propuestas en definitiva de fácil consumo, algunas veces descerebradas y para algunos de ustedes simplemente malas. He seleccionado algunas que me divierten y consiguen mantenerme un rato sin pensar demasiado. Tiros, peleas imposibles, guiones sin profundidad y puede que, alguna, sea hasta una película más que aceptable e incluso realmente buena.

EJECUTOR (John Irvin-1986): Schwarzenegger, un ex agente del FBI, se infiltra en un grupo mafioso a petición de un viejo compañero (Darren McGavin). Producida por Dino de Laurentiis es el típico producto de acción ochentero, con unos gangster de opereta, un malo muy malo encarnado por Robert Davi y una matanza final a ritmo de "Satisfaction" de los Rolling. Nota en FilmAffiniy, un 4.


REVENGE (Tony Scott-1990): Un piloto de aviones de combate (Kevin Costner) se retira a Méjico a petición de un amigo, "Tiburón Méndez" (Anthony Quinn), un hombre de sucios negocios, con algún que otro político en el bolsillo y extremadamente violento. El piloto comete el error de iniciar un tórrido romance con la esposa de éste (Madeleine Stowe), lo que provoca consecuencia dramáticas. Película visceral y violenta, basada en una novela de Jim Harrison de la que Costner ha renegado en diversas ocasiones. Nota en FilmAffinity, un 5,6.


MAXIMO RIESGO (Renny Harlin-1993): Un grupo de peligrosos atracadores tienen un accidente aéreo en las montañas. Dos especialistas en rescates, Walker (Stallone) y Tucker (Michael Rooker) se enfrentaran a ellos, utilizando su conocimiento del medio para sobrevivir. Genial John Lithgow haciéndo de malo muy malo y, para vacilar, un atraco en pleno vuelo de un avión. Nota en FilmAffinity, un 5,3.


FREEJACK (Geoff Murphy-1992): Alex Furlong (Emilio Estévez) sufre un accidente mortal cuando participa en una carrera automovilística. Antes de que muera, es transportado al futuro en donde se le espera para ser el portador de la mente de un hombre de gran influencia y poder (Anthony Hopkins). Pero algo saldrá mal y Furlong emprenderá una huida desesperada, mientras un cazarrecompensas, Vancendak (Mick Jagger), le persigue implacablemente. Ciencia-ficción barata con un reparto más que interesante. Nota en FilmAffinity, un 5.

TIRO MORTAL (John Frankenheimer-1989): El agente de Jerry Beck (Don Johnson) investiga el asesinato de un policía. Sus indagaciones le llevaran por medio país en busca de un sospechoso relacionado con un grupo neonazi. En compañía de un estirado y pusilánime agente del FBI (William Forsythe), nos descubrirá el lado oscuro de la América profunda. Detrás de las cámaras nada más y nada menos que Frankenheimer, el autor de "El mensajero del miedo", "El hombre de Alcatraz", "Siete días de Mayo" o "El tren". Nota en FilmAffinity, un 4,8.


DISPARA A MATAR (Roger Spottiswode-1988): Durante un atraco de una joyería con rehenes, un peligroso asesino logra escapar del agente del FBI Warren Stantin (Sidney Poitier). Éste le perseguirá hasta llegar al norte del país, en un territorio hostil sembrado de peligros, en donde el criminal se ha infiltrado en un grupo de excursionistas. Con la compañía de un experto montañero, Jonathan Knox (Tom Berenger), iniciaran la frenética búsqueda del criminal, en esta clásica buddy movie. Nota en FilmAffinity, un 5,9.


DEEP BLUE SEA (Renny Harlin-1999): Estando a años luz de Tiburón, aunque su intención no sea parecerse al legendario film de Spielberg, Harlin nos ofrece un buen film de acción en los que unos terribles escualos son utilizados para obtener un remedio contra el alzheimer, haciéndose más inteligentes. Supongo que a muchos les sonará este argumento, en concreto a los que han tenido ocasión de visionar "El origen del planeta de los simios". Lo insólito del film es que desactiva muchos de los tópicos habituales del género. Nota en FilmAffinity, un 4,3.


DECISION CRITICA (Stuart Baird-1996): Los que acudieron a las salas de cine para ver una película más de Steven Seagal se quedaron compuestos y sin actor cuando, afortunadamente, éste desaparece de escena a las primeras de cambio. El tema no es original, el terrorismo aéreo ha sido un referente usado con frecuencia, aunque bien es cierto que después del 11-S adquiere un significado especial, pero la propuesta de este film nos ofrece acción bien filmada y el suficiente ritmo para llegar a un clímax ciertamente honesto. Además, si está Halle Berry, mucho mejor para mantener el interés. Nota en FilmAffinity, un 4,6.


LA ROCA (Michael Bay-1996): Film emblemático de los 90, con un espléndido Sean Connery, realizando un papel que podría ser el de un James Bond apresado y encerrado de por vida en una cárcel de máxima seguridad. Ritmo, acción, buena banda sonora y eso a pesar de la habitual incapacidad de Michael Bay para dejar que la cámara no esté al borde de la epilepsia. A destacar los actores secundarios, Ed Harris, Michael Biehn, William Forsythe y David Morse. Nota en FilmAffinity, un 6,9.


BREAKDOWN (Jonathan Mostow-1997): Road movie en estado puro, de una mujer desaparecida misteriosamente y su búsqueda desesperada por parte de un Kurt Russell inspirado. LLega un momento en que la película resulta inquietante, después es puro espectáculo y al final algo de fuegos artificiales, pero cumple lo que promete. Nota en FilmAffinity, un 5,9.


DOOMSDAY (Neil Marshall-2008): Reconozco que la razón principal por la que le eché un ojo a esta película fue por ver a Rhona Mitra, pero merece la pena perder algo de nuestro tiempo en una propuesta entretenida que narra un futuro apocalíptico y de un mundo dividido por un muro, que separa la civilización de la barbarie. Descerebrada y exagerada, a veces extravagante, pero efectiva. Nota en FilmAffinity, un 4,8.


LOS JUECES DE LA NOCHE (Stephen Hopkins-1993): Un grupo de amigos son testigos de un asesinato y emprenden la huida, perseguidos por un grupo de criminales comandados por un malo muy logrado a cargo de Denis Leary. En una ciudad casi desierta, fantasmagórica, sin policías, nuestros protagonistas se enfrentaran a sus perseguidores y a ellos mismos. Nota en FilmAffinity, un 5,7.