lunes, 14 de febrero de 2011

FELIZ DIA DE SAN VALENTIN...



PARA LOS QUE SABEN ESPERAR


PARA LOS QUE PIERDEN LA CABEZA


PARA LOS QUE QUISIERAN SER UN PEZ PARA TOCAR SU NARIZ EN SU PECERA


PARA LOS QUE LO TIENEN COMPLICADO


PARA LOS DESESPERADOS


PARA LOS QUE LLEVAN A SU CHICA A LA OPERA PARA IMPRESIONARLA


PARA LOS QUE COMPARTEN AFICIONES


PARA LOS QUE ESTAN HECHOS A MEDIDA EL UNO PARA EL OTRO


PARA LOS QUE NO LO ESTAN


PARA LOS MOSCONES


PARA LOS ACOMPLEJADOS

PARA LOS QUE SE CREEN ROMEO Y JULIETA

PARA LOS NARCISISTAS


PARA LOS QUE SE DECLARAN BAJO LA LUNA LLENA

PARA LOS QUE LA MUERTE NO SUPONE UNA BARRERA

Y PARA TERMINAR UNA CARTA DE AMOR:


Cierto día, alguien muy especial para mí, me pidió encarecidamente que le escribiera una carta de amor. Esto es algo complicado para una persona como yo, que hace tiempo pasó la edad idealista de la pubertad. Algunos años atrás hubiera sido capaz de escribirla, eran tiempos en los que, desde el sofá de mi casa, salvaba a las ballenas o arengaba a los obreros a la revolución pacifista en contra del capital, pero ahora me encuentro en la difícil edad de los treinta... y algunos más. Es ese momento de tu vida que, según los sociólogos, el individuo en cuestión se enfrenta a la cruda realidad de la vida: que no es un afamado director de cine o un célebre premio Nobel, sino un tipo que aguanta en algún trabajo una mortecina jornada laboral de 8 horas.
Bien, hecha esta pertinente aclaración, la verdad es que tal petición me ha descolocado ciertamente, sobre todo por la premura en que se reclamaba semejante encargo. ¿Por qué ahora? Bueno no pretenderán ustedes que les desvele el misterio de la mente femenina en unas cuantas líneas, para eso llamen ustedes a Amando de Miguel o a Fernando Savater. Lo que sí me ha hecho reflexionar este asunto es sobre las "cartas de amor" o mejor dicho sobre el amor en concreto. ¿Es coherente el amor?, ¿Es un estado de gracia o un estado de estupidez mental? Como saben todos ustedes soy un gran amante del séptimo arte. Veamos lo que el cine ha dicho sobre el amor. Unos de los primeros grandes amantes del cine fue King Kong. Este simpático animal vivía en la jungla absolutamente feliz. Sus días transcurrían ociosos y, de vez en cuando, retorcía el cuello a algún impertinente dinosaurio que molestaba, con sus bramidos, sus famosas siestas monstruo. Además, los lugareños le ofrecían, de vez en cuando, una tierna virgen que él utilizaba sabiamente, pues ya se sabe que las muchachas jóvenes deben ser devoradas por su extraordinaria ternura (ternura de huesos y tejidos en este caso). Una vida, como ven ustedes, bastante hedonista, muy parecida a los de los espécimenes humanos llamados solteros. Pero como nada es eterno, apareció la típica rubia que dejó al gorila ciertamente aturdido y todo se fue al traste. De nada sirvieron sus experiencias agresivas con los más fieros animales de la jungla, aquí ya la había fastidiado. Se volvió medio estúpido, se dejó atrapar y no se le ocurrió otra cosa que tirarse desde el más alto edificio de Nueva York, igual que lo hubieran hecho por aquella época los ejecutivos de la bolsa. Al primero lo mató la belleza y a los segundos el crack del 29. Y todo por amor. Lo peor de todo es que se mató por una mujer que no le entendía lo más mínimo, y a las primeras de cambio se ponía a gritar y a insultarlo, reiteradas veces, con apelativos tan cariñosos como bestia babosa y demás desagradables groserías que afortunadamente no entendía el simio, ya que no hablaba el idioma humano. Y que me dicen de Bogart en "Casablanca". El hombre vivía como un rey en su garito: mujeres, alcohol, ajedrez, las conversaciones socarronas con Claude Rains y alguna sacudida a Peter Lorre. Pero el amor lo fastidió todo. Apareció Ingrid Bergman y se acabó lo que se daba. Lo primero que hizo ella, nada mas aparecer, con su aspecto angelical, fue bombardearlo con "El tiempo pasará" (esto no haría un efecto romántico en mí, puesto que la música de la primera cita amorosa con mi amada era la de "La noche de Halloween"). Eso le traía nostálgicos recuerdos a Bogart y, cuando comenzó a autocompadecerse, se dedicó a lo que se dedican los hombres cuando están heridos sentimentalmente: beber como cosacos y darle la murga al infeliz amigo de turno, en este caso el pianista machacón de "El tiempo pasará". Al final ya saben, Bogart se queda sin el garito, sin chica y encima de todo se tiene que echar al monte a pegar tiros con el socarrón de Rains. Luego tenemos el caso de Drácula. El tío estuvo en el banco de la paciencia esperando océanos de tiempo a que una tal Nina se pareciera a la que amara en tiempos remotos. Claro que cuando la encontró no estaba ya para muchos trotes, mas bien para el geriátrico, pero, como era el príncipe de las tinieblas, por arte de magia rejuvenecía a su antojo; y ella por el morbo de la sangre y los mordiscos, y por que le iba la marcha, se ofreció de buen grado a los deseos lascivos del vampiro y dejó con un buen palmo de narices al soso y puritano de su prometido. Claro que éste, resentido y con un puñado de sádicos amigotes, le propinó una buena somanta al vampiro, dejándolo hecho unos zorros. Esto le pasaba al ingenuo de Gary Oldman que sufría mucho de amor, en cambio a Christopher Lee el asunto amoroso le traía al fresco, lo suyo era pura lujuria. Para terminar con el tema cinematográfico, hay un asunto que me corroe las entrañas. Queda establecido que, cuando se esta enamorado, ciertas sensaciones se producen en el estomago, como un cosquilleo que te recorre la barriguita cual ejercito de hormigas rojas. Que le pregunten a Jhon Hurt si era amor lo que sentía en el estomago en "Alien, el octavo pasajero".
Ha llegado la hora de terminar esta carta de amor. Algunas personas podrían entender que no es tal carta de amor, sino un manifiesto en contra del mismo. Y no es cierto, lo que ocurre es que a estas alturas de la vida, uno no puede defender ese amor clásico y ciertamente enfermizo del que hablan las novelas románticas. Si tuviera que definir lo que es el amor, diría que es acurrucarse muy juntitos viendo una vieja película un sábado por la noche. Lo que ocurre después de los títulos de crédito del final es otra historia...



(Adaptación de una carta que envié hace diez años a la actual señora de Cahiers)

22 comentarios:

  1. ¡Genial entrada, Cahiers! Perfecta la selección de películas y frases, aunque lo que más me ha gustado ha sido tu carta de amor.
    ¿Mi película más romántica de todos los tiempos, incluso más que "Casablanca"? "Cumbres borrascosas". Porque creo que lo que sigue transmitiendo Heathcliff-Olivier en esta película es el amor más incondicional que puede haber. Claro que Emily Bronté y William Wyler también ayudaron mucho.
    PD: Yo también defenderé hasta la muerte al bueno de King Kong, sobre todo al de 1933.

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  2. Menuda carta de amor más bonita, Sr. Cahiers. Aunque si le he de ser sincero, si yo le redacto una carta de estas a mi mujer... Uy... No sé lo que sería de mi. Seguramente me la metería por el cu... Es que no es muy cinéfila, la pobre. Ella es más de la Esteban y tal.

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  3. Insuperable carta de amor, yo es que de romantico no tengo nada sino hubiera hecho un post de frases románticas. Siempre me han gustado estas 2 que son casi idénticas de Terminator y el Dracula de Coppola:

    He viajado a través del tiempo por tí, Sarah

    He cruzado oceanos de tiempo para encontrarte...

    Gracias por incluir Darkman, ya creia que yo el único que se acordaba de semejante peliculon.

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  4. Muy buen post, Cahiers. Ahora estoy pensando en aquella frase del Drácula de Coppola. "He cruzado océanos de tiempo para encontrarte", pero me quedo con el fotograma del Drácula de Lugosi que por cierto se estrenó el día de San Valentin de 1931. Borgo.

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  5. No hay año que no celebre esta fecha porque... bueno, porque es la de mi cumpleaños, ajajaja

    Se ha dado el caso que alguna vez me han hecho un regalo, y no he tenido muy claro si era por hacer años o era una declaración de amor xD

    En fin... una fecha en la que se ensalza el amor, en la que se hacen regalos por obligación (cuando deberían hacerse por amor cualquier día del año) y en la que los solteros se sienten más solos que nunca.

    Yo tampoco creo en ese amor clásico, quizás porque tampoco lo he experimentado nunca. Además, creo que el "atontamiento" inicial dura un tiempo prudencial, y luego es lo que usted comenta: acurrucarse juntitos en el sofá viendo alguna buena película.

    Enhorabuena por la carta ;)

    Saludos :)

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  6. Excelente tu carta. Ver un sábado una película antigua, acurrucaditos en el sofá es una escena de amor ideal, sí señor. Muy bueno tu repaso del amor mediante las fotografías de películas. Abrazos.

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  7. Clementine: Estoy con usted, entre otras cosas porque Wyler es mi director favorito, con ese amor más allá de la muerte de "Cumbres borrascosas". Respecto a King Kong, le debo confesar que me gusta hasta la versión de Guillermin. Saludos.

    Lazoworks: Pues ya se puede usted poner manos a la obra, porque su santa esposa seguro que se lo merece y aunque sea de la secta belenista, el amor lo puede todo. Escriba esa carta, pero no se deje influenciar por el estilo del tronchocinema.

    Kinski: Aquel "Darkman", versión industrial del fantasma de la opera, era de cuando Raimi era la releche.

    Miquel: Una fecha de lo más idónea sin duda, aunque también fue elegida por Al Capone para la famosa matanza de San Valentín de la familia Moran.

    Pliskeen: Pues feliz cumpleaños querido amigo y que tenga usted regalos de ambas conmemoraciones.

    Marcos: Para un cinéfilo no hay nada mejor, amigo Callau.

    Cinemagnific: Gracias, me alegro que le haya gustado.

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  8. He escrito tantas epístolas de amor…. Cartas incluyendo dos amantes en un páramo, niebla y acantilados, sin duda, influída por el zzine. A mí, me gustan los amores locos, igual que al genial sordo de Calanda; tormento y pasión y algo de un amor imposible (si no, imposible que se dé el amor loco), ingredientes estos, que tiene “Cumbres borrascosas”. Supongo que sabrá ustezz (estoy segura) que la adaptó Buñuel al zzine. También me gusta el amor de Drácula y Mina, cruzzando ozzéanos de tiempo para encontrarse, te mato, me matas, arde conmigo en el infierno, te amo y sus ojos se inyectan en sangre; el pequeño zzinematógrafo y el sensual lobo, la absenta, sus lágrimas. Siempre me entristezze el amor que solo se cumple en la muerte y en el polvo esparzzido de los Puentes de Maddison . Comprendo muy bien el amor omnia de Gertrud y aquel que sucumbe ante lo desconozzido, que tan bien describió Malle en “Herida”. Tantas historias de amor… con besos, sin ellos, con colmillos, con encuentros en los aeropuertos, con enormes fotos y un té en la mesa, con carreras y obsesiones como los de Allen; como los de Wong Kar Wai que, en ocasiones, levitan o los que hazzen logaristmos en los salones de Marienbad.

    Sea pues mi felizzitazzión espezzial para ustezz y para todos los enamorados del mundo

    Caperuzzita Roja.

    Possdata: El King Kong del 33 tenía los ojos redondos como una canina y era un fisgón.

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  9. No sé a quién pretende engañar, Sr, Cahiers. Es usted un sentimental, que además no hizo caso al cartero ese que aparece unos segundos en La fiera de mi niña, y le dice a Cary Grant lo de "No dejen que le pesquen, amigo".
    Un excepcional post, y bueno mis películas de esa temática depende de si hablamos de pelis románticas o de amor.
    Si es de amor no cabe duda, Carta de una desconocida, o Historia del último crisantemo, pero son algo desoladoras, así que votaremos por el lado romántico El bazar de las sorpresas, o la segunda versión que hizo Mc Carey de Tu y yo...

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  10. Caperuzzita: Bueno, querida amiga, ha realizado usted algo más que un comentario. Realmente es un artículo condensado del cine romántico. Le felicito.

    Tirador: A mi no solo me han pescado, sino que además estoy sazonado, cocinado y servido en el plato.

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  11. Y,¿qué me decís de "Breve encuentro"?

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  12. El amor, Sr. Cahiers, casi como un epítome de la leyenda de la Bella y la Bestia. Al menos, en el cine. Muy interesante... Tal vez en esa aparente relación "bestial" ha quedado definido el sustrato originario de la relación amorosa. Por lo demás, en tal recreación artística se ha alcanzado uno de los mayores niveles de romanticismo.

    Enhorabuena. Muy sutil y ¡muy gráfico! Excelente selección de fotos.

    Salucines.

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  13. Clementine: Magnífica propuesta. De Lean me quedaría también con "Cadenas Rotas", y ese amor que perdura desde la infancia y que es rescatado de la amargura en el ultimo momento.

    Fernando: Además ese amor es auténtico porque se adentra en el conocimiento del otro, de su verdadera alma. O como vulgarmente se dice, "la belleza está en el interior":

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  14. Hola
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  15. Estupenda carta. ¿Quien no ha idealizado nunca una relación, una persona, un deseo? El amor cae en esa tendencia sobretodo por el bombardeo al que nos someten los productos audiovisuales. Las pelis de Hollywood son el ejemplo mas jrande. Supongo que está bien no creerse al pie de la letra lo que nos cuentan desde el otro lado del charco; supongo que también mola lo de dejar de ser un idealista. Esa es la gente mas difícil de seducir, la mas exigente, la mas curtida para vivir un amor que sea de verdad y no una colisión de intereses adornada con rosas y regalos el 14 de febrero.

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  16. Es que el cine engaña mucho, las enamoradas siempre están imponentes, incluso se despiertan recién maquilladas y bien peinadas. Y el amor nos vuelve tan idiotas que es mas que eso. ;)

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  17. Excelente post, le faltaría añadir PARA LOS QUE AGRADECEN LEER ESTE MAGNÍFICO BLOG

    *(Perdón por el atraso del comentario)

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  18. David TTT: Ya me pasaré y gracias por tu visita.

    Dani: Esas idealizaciones llegan al extremo de
    transformarse en amores platónicos, que tienen mucho que ver con la fantasía y poco con la realidad.

    Piedra: El glamour por encima de todo.

    Alimaña: Me abruma usted querido amigo. Gracias y no se preocupe que aquí nadie llega tarde.

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  19. Madre mia que bonito, que bonito, que bonito. Está usted pillado y bien pillado. Si creyera en el amor, diría que siempre ha sido usted un romántico. Suerte tiene su santa esposa Sr Cahiers.

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  20. Me alegra verle por aquí otra vez, Blue Day, y ciertamente estoy más pillado que los tornillos de un submarino. El amor tiene muchas lecturas y cada uno lo entiende a su manera, pero existir existe.

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  21. Bueno, después de unas semanas de retiro obligado por cuestiones laborales, intento ponerme al día en su rincón. Lo primero que he visto esta antología de fotos, como siempre elaboradísima y con un fino sentido del humor. Un gusto

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